Cuando batea el Peje para la tele, le ponen la bola y la jala de fault… a la izquierda. -El Mapache Guasón
Afirma López Obrador, el señor presidente electo, que el pueblo es sabio, y que hay que consultarlo.
De acuerdo, pero entonces hacer la pregunta con las técnicas modernas como encuestas o referendo para preguntar aquello que el pueblo no sabe, amigo lector, querida lectora, el gran pueblo mexicano no sabe de aeropuertos, luego, consultar sobre esta materia es una suerte de contrasentido y más que eso una equivocación.
El próximo 28 de octubre se consultará al pueblo sobre este tema, pero me pregunto o le hago la pregunta a López Obrador: ¿Por qué consultar solo sobre el aeropuerto en donde virtualmente nadie sabe las complejidades del tema?
Qué van a saber los mixes, los chinantecos, los tarahumaras, los rarámuris, los huicholes, los chamulas y yo…nada, absolutamente nada.
Pregunten a todos esos pueblos originarios sobre la Reforma Educativa, y estoy seguro que en ese tema sí contestarán con conocimiento de causa todos, TODOS los padres de familia de México que sí sabemos lo que queremos para nuestros hijos a saber: Educación gratuita, laica y de calidad; palabras éstas últimas que son la base y esencia de la tan maltratada Reforma Educativa.
En este orden de ideas, es paradójico que se consulte sobre un tema técnico de gran complejidad y no se haga con el pan nuestro de cada día en todas las familias mexicanas: la Educación.
Declara el popular Peje, que iniciará las leyes necesarias para echar abajo la multicitada reforma.
Incongruencia pues, ya que en todo caso sabemos que esta reforma va por buen camino; desde luego que todo se inicia con el artículo tercero de nuestra Constitución que fue reformada al añadirle las palabras “de calidad”, entonces se inicia el gran camino hacia una educación mexicana que nos saque del atraso al sureste y a otras regiones de México.
Y cómo se inicia la implantación de una reforma de calidad, bueno, empezando por evaluar a los maestros, y si no están capacitados, capacitarlos, y al efecto se ha creado el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, lo que significa que la reforma ya tiene como meta preparar mejor a los maestros de nuestros hijos y de ninguna manera esta evaluación es punitiva, quién afirme lo contrario miente.
En efecto, el maestro tiene tres oportunidades para pasar el examen que se le presenta en esa evaluación, y si lo supera recibe de inmediato un aumento del treinta y cinco por ciento en su salario.
Ahora bien, si no aprueba en tres oportunidades el examen, bueno, no se le despide, simplemente se le transfiere a un puesto administrativo, porque será evidente en el caso, que esa persona no está capacitada para educar académicamente a nuestros hijos.
En ese contexto, ¿con qué sistema educativo va a sustituir el señor Presidente Electo la actual Reforma Educativa? No lo sé, nadie lo sabe.
Así las cosas, sería el primer gran error de nuestro Presidente Electo dar al traste con todos los esfuerzos que se han hecho y dejará sin efecto los avances obtenidos a la fecha.
Si pudiéramos comunicarnos con uno de los presidentes que inspiran a López Obrador, Benito Juárez, le diría que está en camino de cometer su primer gran error.
Al tiempo.
Yo también soy Pueblo.
Por allí nos encontraremos.



































