Sólo falta que Yunes le diga a López como si este fuera mariachi: “tócame aquella que me gusta que me toquen tanto”. El Mapache Guasón.
Las precampañas para la Presidencia de la República, se están tornando en un circo de barriada.
No otra cosa podemos decir, sobre todo si vemos el sainete que presentan el señor gobernador Yunes de Veracruz y el señor López Obrador.
Este último tiene una rara “virtud”, que consiste en hacer enemigo cada vez que habla.
En efecto, los ciudadanos esperamos propuestas para un buen gobierno, razonadas y viables, pero parece que no les importa, ya que prefieren esos señores los calificativos más escandalosos que uno pueda imaginar.
Yunes llama a López Obrador, repito sus palabras: “loco”, “desequilibrado” “vividor del sistema” y además lo reta a debatir.
López contesta que no acepta “porque tiene miedo que le vayan a robar su cartera.”
Qué lamentable situación.
Parece que estamos en una carpa de Tepito o de Peralvillo, viendo a dos comediantes, nada más falta que se pinten la cara y empiecen a soltar albures.
Pienso, es un decir, que debiera este señor pre candidato de los partidos PES, PT y Morena, debiera tener un poco más de dignidad y aceptar el desafió que le lanza Yunes, sentarse en alguna plaza pública a debatir y requerir al gobernador veracruzano que pruebe sus dichos, como aquel que refiere a gritos Yunes, cuando afirma que López Obrador recibía dinero del gobernador Javier Duarte preso en aquella entidad federativa.
Pienso, es un decir, que debiera este señor pre candidato de los partidos PES, PT y Morena, debiera tener un poco más de dignidad y aceptar el desafió que le lanza Yunes, sentarse en alguna plaza pública a debatir y requerir al gobernador veracruzano que pruebe sus dichos, como aquel que refiere a gritos Yunes, cuando afirma que López Obrador recibía dinero del gobernador Javier Duarte preso en aquella entidad federativa.
No huya más señor López Obrador y enfrente las acusaciones.
Quien nada debe nada teme.
Podemos comparar un dicho taurino y aplicarlo a esta situación: la política no es graciosa huida sino apasionada entrega.
La verdad que no merecemos los mexicanos esas rencillas que parecen de comadres de lavadero, y por sobre todas las cosas, exigimos a esos señores que se comporten como adultos y no como chamacos de escuela retándose a la salida de clases.
Desde luego que como observador de la política nacional, prefiero una persona sensata y equilibrada como el señor Meade, virtual candidato del PRI, Verde y Panal, quien hasta el día de hoy se mantiene en una posición digna y congruente con sus antecedentes, quiero decir, persona seria y balanceada emocionalmente.
También hay que requerir al señor Ricardo Anaya, que por favor pare con los denuestos que escuchamos cada sexenio y claro, exigimos propuestas de gobierno y no nada más vituperios a sus contrincantes.
Así las cosas, francamente mi voto no va a ser para ya sabe usted quién, porque si así se comporta como candidato, me lo imagino como presidente, chivo en cristalería sin lugar a dudas.
En esa posibilidad, mejor me voy a Mérida.
Yo también soy Pueblo.
Por allí nos encontraremos.



































