Luego de inconformarse con el auto de formal prisión en su contra, Edwin Jonkany, mejor conocido como El Betha, promovió un juicio de amparo, sin embargo, un juez federal resolvió que la Justicia de la Unión no ampara ni protege al indiciado contra dicho auto dictado el 5 de marzo de 2016 por su presunta responsabilidad en la comisión del delito de homicidio calificado con las agravantes de ventaja y alevosía, en perjuicio de Vanessa Iris Mejía Narváez, quien era estudiante del CBTis 126.
En el expediente penal 43/2015, se establece que el jueves 26 de noviembre de 2014, a las 12:50 horas, en la calle 21 de Marzo de la agencia 5 Señores, entre las calles prolongación de Arteaga y prolongación de Rayón, la víctima, estudiante del quinto semestre del Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios 126 (CBTis), quien contaba con 17 años, se encontraba presuntamente en la puerta de la casa de su novio.
Mientras esperaba que le abrieran comenzó a manipular su teléfono celular.
Repentinamente, arribó Edwin Jonkany, quien llevaba una navaja metida bajo la manga de la mano derecha de su sudadera y tras abordarla, le dijo: “dame tu teléfono y todo lo que traes”, al mismo tiempo que la violentaba.
La joven se opuso al salto, manoteó, lo arañó en el cuello y rostro, a la vez que comenzó a gritar.
Esto derivó que Edwin Jonkany le asestara ocho puñaladas en diferentes partes del cuerpo, las cuales le produjeron de manera inmediata la muerte.
Entre las lesiones inferidas se encuentra una en la parte superior del cuello, tórax del lado izquierdo entre el quinto y sexto espacio intercostal que lesionó el ventrículo izquierdo del corazón que provocó hemorragia intensa interna, así como otras heridas a la altura de las costillas flotantes, cara externa del tercio medio del brazo izquierdo, antebrazo del mismo lado, así como heridas entre los dedos de la mano izquierda.

Cometido el presunto robo, Edwin Jokany huyó con dirección hacia avenida Ferrocarril y supuestamente, en el trayecto, en una de las calles por donde pasó, tiró la navaja y lavó sus manos luego de comprar un bote con agua en una miscelánea. Posteriormente subió a un microbús y se bajó –presuntamente- en la calle Calicanto.
En las investigaciones realizadas por agentes, se estableció que el presunto responsable habría ofrecido en venta el supuesto teléfono celular de la víctima, primero en mil pesos y después en 800 pesos.
Este testigo, refirió ante la autoridad ministerial que un día anterior vio el momento en el que Edwin Jonkany, atracaba y agredía físicamente a la estudiante; asimismo, que al siguiente día del ataque, se encontró a Edwin Jonkany, le ofreció el teléfono y supuestamente él confesó que había enterrado varias veces una navaja a su víctima, pues esta no dejaba de gritar.
Tras esta declaración y otras realizadas por otros testigos, el juez primero Penal libró la respectiva orden de aprehensión, misma que se cumplió el 7 de marzo de 2015, por ello Edwin Jonkany, con domicilio en Santa Cruz Amilpas fue llevado a la Penitenciaría Central y puesto a disposición de la autoridad que lo requirió. Luego de inconformarse con un auto de formal prisión, magistrados del Tribunal Superior de Justicia ordenaron la reposición del procedimiento; sin embargo, el mismo juez penal volvió a dictarle formal prisión.
Hasta el momento, el indiciado continúa preso y ahora, un juez federal le negó el amparo, por lo que continúa bajo proceso penal.











































