La tragedia por el incendio registrado en la agencia Vicente Guerrero, en la Villa de Zaachila, se agravó con la muerte de otras dos integrantes de una familia: una joven madre de 19 años y su hija de apenas diez meses. Con ambos fallecimientos, el saldo del siniestro aumentó a cuatro víctimas mortales.
Inicialmente, el incendio había dejado sin vida a una mujer de 65 años y a una adolescente de 13, cuyos cuerpos fueron encontrados entre los restos de la vivienda. Sin embargo, las esperanzas de que las otras dos sobrevivientes lograran recuperarse se desvanecieron horas después, pese a los esfuerzos médicos.
La pequeña Lía Atenea murió durante la noche del martes en el Hospital de la Niñez, mientras que su madre, Azul Daniela D.S., había fallecido después del mediodía en el Hospital de Especialidades de San Bartolo Coyotepec.
Así, lo que comenzó como un incendio durante la madrugada terminó con la vida de cuatro integrantes de una misma familia y provocó consternación entre los habitantes de esta comunidad de los Valles Centrales.
LA BEBÉ Y SU MADRE NO SOBREVIVIERON A LAS QUEMADURAS
Azul Daniela, de 19 años, y su hija Lía Atenea, de diez meses, fueron rescatadas con vida por vecinos y cuerpos de emergencia que acudieron al domicilio tras escuchar los gritos de auxilio.
Ambas presentaban quemaduras de gravedad y fueron trasladadas de inmediato a hospitales para recibir atención especializada.
La condición de la joven era crítica. Un paramédico que participó en las labores de auxilio describió la gravedad de sus lesiones al señalar que tenía quemaduras en prácticamente todo el cuerpo.
Pese a la atención recibida, la madre murió después del mediodía. La pequeña permaneció algunas horas más con vida, pero finalmente falleció durante la noche en el Hospital de la Niñez.
Sus muertes elevaron a cuatro el número de víctimas del incendio, luego de que inicialmente se reportara el fallecimiento de otras dos personas en el interior de la vivienda.
EL INCENDIO SORPRENDIÓ A LA FAMILIA ANTES DEL AMANECER
El siniestro ocurrió antes de las cinco de la mañana en una vivienda ubicada en la Privada de Leona Vicario número 103, en la agencia Vicente Guerrero, perteneciente a la Villa de Zaachila.
De acuerdo con las primeras versiones, el fuego habría comenzado por una veladora colocada en un altar de muertos, aunque esta posible causa todavía debe ser confirmada por las autoridades.
En medio de las llamas, Azul Daniela comenzó a pedir ayuda a gritos. Sus llamados fueron escuchados por vecinos, quienes se acercaron para intentar sofocar el fuego y auxiliar a las personas atrapadas.
La emergencia movilizó a paramédicos de Protección Civil de Zaachila, integrantes del escuadrón Organizados en Rescate y Atenciones Médicas (ORAM), así como elementos del cuerpo de Bomberos.
Durante las labores de atención consiguieron sacar con vida a la joven y a su pequeña hija, pero la situación dentro del inmueble ya era irreversible para las otras dos integrantes de la familia.
ENCUENTRAN SIN VIDA A UNA MUJER Y UNA ADOLESCENTE
Una vez controlado el incendio, los equipos de emergencia ingresaron a la vivienda y localizaron los cuerpos de Elizabeth R.M., de 65 años, y Carla Evelyn C.D., de 13 años, quienes habían fallecido en el lugar.
La zona fue acordonada por elementos de la Policía Municipal para preservar posibles indicios y permitir las diligencias correspondientes.
Posteriormente, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca tomó conocimiento del caso e inició las investigaciones para establecer las circunstancias en las que ocurrió el incendio y determinar su origen.
Aunque la primera hipótesis apunta a una veladora del altar de muertos, será necesario esperar los resultados de las investigaciones para confirmar qué provocó el fuego.
CUATRO MUERTES ENLUTAN A VICENTE GUERRERO
Con el fallecimiento de la bebé y su madre, la tragedia alcanzó su saldo definitivo de cuatro víctimas mortales, todas integrantes de una misma familia.
Los cuerpos son velados en medio de las muestras de solidaridad de vecinos y habitantes de la agencia, quienes han acompañado a la comunidad ante una pérdida que golpeó a tres generaciones.
El caso deja también una advertencia sobre los riesgos de mantener veladoras encendidas cerca de materiales inflamables y sin supervisión, especialmente en espacios cerrados.
Mientras la Fiscalía continúa con las investigaciones, en Vicente Guerrero permanece el dolor por una tragedia que primero cobró dos vidas y que, horas después, terminó por arrebatar también a una madre y a su pequeña hija.





































