Una adolescente que se encontraba vendiendo mercancía en el centro de Santa Cruz Acatepec, en la región de la Sierra de Flores Magón, fue víctima de una agresión física y un robo con violencia, luego de que un hombre presuntamente utilizara el engaño para alejarla de la zona comercial y llevarla hasta un lugar despoblado.
De acuerdo con las investigaciones, el individuo se acercó a la menor de edad con el argumento de que compraría toda su mercancía. Bajo esa promesa, consiguió que lo acompañara a otro sitio y posteriormente la condujo por una vereda alejada de la población.
Fue en ese punto donde, presuntamente, la sometió y la golpeó para después quitarle un teléfono celular y dinero en efectivo. La agresión convirtió una actividad cotidiana de venta en una situación de violencia para la adolescente.
DETIENEN AL PRESUNTO AGRESOR EN UNA CARRETERA ESTATAL
Tras las indagatorias correspondientes, las autoridades obtuvieron una orden de aprehensión contra un hombre identificado con las iniciales R.A.R., señalado como probable responsable de los delitos de lesiones calificadas y robo con violencia.
La detención se llevó a cabo sobre la carretera estatal Huautla de Jiménez-Jalapa de Díaz, donde fue localizado y asegurado por agentes encargados de ejecutar el mandato judicial.
Posteriormente, el detenido fue trasladado para su certificación médica y la realización de los procedimientos legales correspondientes. Finalmente, quedó a disposición del Ministerio Público, que continuará con las investigaciones y el seguimiento del caso.
UN CASO QUE PONE EL FOCO EN LA VULNERABILIDAD DE QUIENES TRABAJAN EN LA CALLE
Más allá de la detención, los hechos exponen los riesgos que pueden enfrentar niñas, niños y adolescentes que realizan actividades comerciales en espacios públicos. Particularmente cuando se encuentran lejos de sus redes de protección.
El presunto uso de una oferta de compra para ganarse la confianza de la víctima y conducirla a una zona despoblada constituye uno de los aspectos más delicados del caso, pues evidencia cómo un engaño puede convertirse en el punto de partida de una agresión.
Aunque la captura representa un avance en la investigación, todavía corresponde a las autoridades judiciales determinar la responsabilidad penal del detenido. Por ahora, R.A.R. mantiene la condición de probable responsable y deberá prevalecer la presunción de inocencia durante el proceso.
El caso también deja sobre la mesa la necesidad de fortalecer las condiciones de seguridad para quienes se dedican al comercio en las comunidades. Así como los mecanismos de protección para menores de edad que, por razones económicas o familiares, participan en actividades de venta.







































