Flores de cempasúchil, maíz, frijol y arroz se convirtieron en materiales para representar la identidad cultural de Oaxaca en el Zócalo de la capital, donde estudiantes de la Universidad Intercultural del Pueblo participaron este domingo en la elaboración de tapetes y exhibiciones escenográficas relacionadas con las próximas celebraciones del Día de Muertos.
La actividad reunió a alumnos de las cinco carreras que ofrece la institución, quienes colaboraron en la creación de diseños alusivos a una de las tradiciones más arraigadas en las comunidades oaxaqueñas. Más allá de la decoración, los trabajos buscaron mostrar la relación entre la cultura, la naturaleza y los elementos que forman parte de la vida cotidiana de los pueblos.
Pedro Ramírez de la Cruz, estudiante de tercer semestre de la carrera de Turismo, explicó que cada grupo aportó su trabajo para dar forma a los tapetes y transmitir un mensaje sobre el origen de los materiales utilizados.
“Las cinco carreras que participamos en esta universidad colaboramos para hacer cada uno un tapete alusivo precisamente a estas fechas”, señaló.
El estudiante detalló que los diseños fueron elaborados con productos naturales y alimentos básicos, cuya presencia tiene un significado que va más allá de lo ornamental.
“Utilizamos flores de cempasúchil, maíz, frijol, arroz. ¿Qué queremos representar con estos elementos? Pues que todos los tomamos de la madre tierra, y de esta manera representamos la identidad que nos representa a nosotros como oaxaqueños, como mexicanos”, expresó.
EL DÍA DE MUERTOS, UNA TRADICIÓN QUE SE TRANSMITE A TRAVÉS DEL ARTE
La instalación de los tapetes y las exhibiciones escenográficas convirtió al Zócalo en un espacio para acercar a habitantes y visitantes a las expresiones culturales que acompañan el Día de Muertos.
En Oaxaca, estas celebraciones se viven de distintas maneras según la comunidad, mediante altares, ofrendas, flores, alimentos y actividades que mantienen presente la memoria de quienes han fallecido. En ese contexto, la participación de estudiantes permite mostrar la tradición desde una perspectiva educativa y artística.
El uso de elementos procedentes de la tierra también pone de manifiesto la importancia del entorno natural en las prácticas culturales. El cempasúchil, por ejemplo, ocupa un lugar destacado en las ofrendas, mientras que semillas y granos forman parte de las representaciones y los recursos empleados en algunas composiciones.
Las actividades estudiantiles buscan, así, compartir una parte de la identidad oaxaqueña en uno de los espacios públicos más concurridos de la capital, en vísperas de una temporada que atrae a familias, visitantes nacionales y turistas extranjeros.
UNA UNIVERSIDAD QUE BUSCA ABRIR OPORTUNIDADES
Además de su participación cultural, los alumnos destacaron el papel que desempeña la Universidad Intercultural del Pueblo en el acceso a la educación superior.
De acuerdo con la información proporcionada sobre la institución, esta fue fundada por maestros, en su mayoría egresados de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), quienes impulsan actividades comunitarias y educativas, incluidos trabajos de tequio en favor de adolescentes y de la población oaxaqueña.
La propuesta académica busca ofrecer oportunidades a personas de bajos recursos y a quienes, por distintas circunstancias personales o laborales, no pudieron continuar sus estudios.
La experiencia de Pedro Ramírez de la Cruz refleja una de esas trayectorias. Después de involucrarse en el ámbito laboral, decidió regresar a las aulas para retomar su formación en un campo que le interesa particularmente: el turismo.
“Ahora por convicción vuelvo a esta universidad que pues me abrió las puertas y me está dando la oportunidad de terminar mis estudios, ¿no?, en algo que me llama mucho la atención, que es precisamente turismo”, compartió.
Su testimonio muestra que el acceso a la educación no siempre sigue una trayectoria lineal y que las instituciones con modelos flexibles pueden representar una alternativa para quienes buscan concluir su preparación académica.
CULTURA Y EDUCACIÓN EN EL ESPACIO PÚBLICO
La presencia de los estudiantes en el Zócalo también permite visibilizar el trabajo que se realiza en las aulas y su vínculo con la comunidad. Los tapetes y las escenografías funcionan como una muestra del aprendizaje, la creatividad y la participación colectiva.
Sin embargo, preservar las tradiciones implica algo más que exhibirlas durante las temporadas festivas: también requiere transmitir sus significados, reconocer la diversidad de las comunidades y garantizar que las nuevas generaciones tengan espacios para aprenderlas y reinterpretarlas.
En ese sentido, la actividad de la Universidad Intercultural del Pueblo combina dos propósitos: compartir expresiones culturales con la ciudadanía y mostrar el trabajo de jóvenes que encuentran en la educación una oportunidad para desarrollar sus intereses y construir nuevas posibilidades profesionales.
Con el Día de Muertos cada vez más cerca, los tapetes elaborados con flores y semillas recuerdan que buena parte de la riqueza cultural de Oaxaca se sostiene en los conocimientos transmitidos entre generaciones y en la participación de quienes mantienen vivas esas prácticas.
Con información de Adrián Gaytán










































