Mina Fernández conoce bien el impacto que puede provocar en una mujer el diagnóstico de cáncer de mama, no solo a nivel emocional y físico, sino también familiar y económico. Conoce desde el difícil proceso de recuperación del cáncer, hasta las secuelas que muchas llegan a tener por el proceso quirúrgico conocido como mastectomía.
La mujer solidaria con otras mujeres y reconocida en diferentes ámbitos de la sociedad, recuerda que fue un domingo de septiembre, a los 52 años de edad, cuando le diagnosticaron el cáncer de mama, luego de que días antes notara una mancha en su camiseta, cerca del pezón derecho.
El cáncer le fue diagnosticado a tiempo y un mes después entró a operación. Mina recuerda los momentos difíciles cuando no quería verse en el espejo o cuando bañarse también implicaba un gran reto emocional.
Mujer resiliente y ejemplo para muchas mujeres que enfrentan esta neoplasia en diferentes grupos de edad, Mina Fernández reconoce que luchar contra este cáncer no fue fácil, pero contó con el apoyo de su esposo y familiares en todo momento.
Casi un año después de su operación y a invitación del doctor Arturo Molina Sosa, Mina Fernández decidió crear una sede en Oaxaca del Grupo RETO, para brindar acompañamiento a la mujer diagnosticada y realizar acciones de concienciación, para una detección y atención oportuna de este cáncer que no es sinónimo de muerte.
AVAL DE CASA RETO

Con el optimismo que la caracteriza, Mina Fernández Pichardo acudió a Casa RETO en la Ciudad de México y recibió el acta constitutiva para la sede en Oaxaca, donde empezó a conformar la asociación civil con varias voluntarias y mujeres que habían sido operadas.
Así inició una serie de búsquedas de apoyo con diferentes sectores de la sociedad, además de realizar rifas, desfiles de moda, desayunos y hasta exposiciones de arte para recaudar fondos, en la adquisición de insumos y materiales para apoyar a las mujeres con cáncer de mama de escasos recursos.
CON ESPACIO PROPIO
Después de varios años de rentar espacios, Grupo RETO Oaxaca logró adquirir un espacio propio en Santa María Atzompa hace 13 años, donde se reciben a mujeres operadas de cáncer de mama de las diferentes regiones del estado, a quienes se les apoya no solo con despensas, sino también con acompañamiento médico, psicológico y de donación de prótesis.
Quince años después del primer diagnóstico, Mina Fernández enfrentó el cáncer de mama por segunda ocasión, pero ahora con mayor agresividad, con quimioterapias que apenas le permitían realizar sus labores diarias.
Al hacer un recuento de lo que es enfrentar el cáncer de mama y de la difícil situación de mujeres de escasos recursos y de comunidades lejanas, muchas de las cuales llegan solas o sin algún acompañamiento familiar, Mina Fernández expresa la importancia de la conciencia social sobre este mal, que cada vez se hace más presente en mujeres jóvenes y no solo en personas mayores de 50 años.
SENSIBILIZACIÓN
“Mientras no te toca, no estás atenta”, señaló en entrevista Mina Fernández, en el marco del Mes de Sensibilización sobre el cáncer de mama, al reiterar la importancia de la detección oportuna con la autoexploración, exploración clínica y mastografía.
Con 30 años del Grupo RETO, Mina Fernández asegura que aunque el camino no ha sido fácil, se ha logrado ayudar a decenas de mujeres y se ha dejado huella, no solo para que más continúen por el camino de la detección y atención oportuna, sino para abatir los índices de mortalidad.






































