JUCHITÁN DE ZARAGOZA, OAXACA.— Ni el despliegue de las fuerzas de seguridad ha evitado que la violencia vuelva a cobrar vidas en Juchitán. Un ataque armado registrado la noche del lunes 19 de octubre en la colonia Tomás Aquino dejó un saldo actualizado de tres personas ejecutadas y dos lesionadas, entre ellas un niño de apenas dos años.
La agresión, ocurrida sobre la calle 12 de Octubre, detrás del plantel 243 del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP), evidenció nuevamente la gravedad de los hechos violentos que se registran en este municipio del Istmo de Tehuantepec, donde una balacera terminó con la vida de varias personas y dejó a un menor en medio de las consecuencias de la violencia.
Aunque los primeros reportes daban cuenta de una persona muerta y tres heridas, con el paso de los minutos la cifra cambió: dos de los lesionados fallecieron posteriormente y el saldo fue actualizado a tres víctimas mortales y dos personas heridas.
TRES MUERTOS: EL SALDO SE AGRAVÓ TRAS EL ATAQUE
La primera víctima fue identificada como Brayan O. G., de aproximadamente 17 años, quien murió en el lugar tras recibir múltiples impactos de bala.
Los lesionados fueron trasladados por sus familiares al Hospital General Dr. Macedonio Benítez Fuentes. Sin embargo, minutos después de su ingreso se reportó la muerte de Ronaldo M., de entre 20 y 25 años, vecino de la Primera Sección.
Posteriormente, el balance de la agresión se elevó a tres personas fallecidas. No obstante, la información disponible hasta el momento no precisa la identidad de la tercera víctima ni las circunstancias en las que ocurrió su muerte.
La actualización del número de fallecidos dimensiona la gravedad del ataque, cuyos responsables y posibles motivos continúan sin esclarecerse.
UN NIÑO DE DOS AÑOS, ENTRE LAS VÍCTIMAS
Uno de los datos más sensibles del caso es que entre las personas heridas se encuentra Tadeo M. C., un niño de apenas dos años que sufrió una lesión en la boca durante la balacera y tuvo que recibir atención médica de urgencia.
También resultó lesionado Juan M., de entre 18 y 25 años, vecino del callejón Angélica, en la Primera Sección. Hasta el momento, no se ha precisado su estado de salud ni se cuenta con información actualizada sobre la evolución médica de ambos heridos.
La presencia de un menor de tan corta edad entre las víctimas vuelve a poner sobre la mesa el riesgo que representan las agresiones armadas para quienes se encuentran en las zonas donde ocurren estos hechos, incluso cuando no se ha establecido si los disparos iban dirigidos contra personas específicas.
DESPLIEGUE DE SEGURIDAD, PERO LA VIOLENCIA PERSISTE
La agresión ocurrió en un sector ubicado entre las colonias Gustavo Pineda de la Cruz y Mártires 31 de Julio, a un costado de la escuela primaria Cristóbal Colón.
De acuerdo con los primeros reportes, hombres armados llegaron al lugar y dispararon contra varias personas. Después de la balacera, elementos de seguridad acudieron a la zona, donde fueron localizados numerosos casquillos percutidos. Presuntamente de armas largas tipo AK-47, conocidas como cuerno de chivo, y de calibre 9 milímetros.
El caso vuelve a plantear cuestionamientos sobre los alcances de las acciones de vigilancia y los operativos de seguridad en Juchitán. La presencia de corporaciones policiales y militares no ha impedido que se registren nuevas agresiones con consecuencias mortales, aunque la información disponible no permite establecer si existía un operativo preventivo en el sector al momento del ataque.
Más allá del despliegue posterior a los disparos, el reto para las autoridades es esclarecer los hechos. Así como identificar a los responsables y evitar que nuevas agresiones terminen con más vidas.
TENSIÓN EN EL LUGAR DE LOS HECHOS
La escena también estuvo marcada por momentos de tensión cuando la madre de Brayan llegó al sitio e intentó retirar el cuerpo de su hijo, pero elementos de seguridad se lo impidieron mientras se atendían las diligencias correspondientes.
La situación se complicó por la presencia de una persona armada que acompañaba a la mujer. Ante ello, elementos del Ejército Mexicano intervinieron y lograron desarmarla. El arma quedó a disposición de las autoridades competentes.
Hasta el momento, no se ha informado si hubo personas detenidas por este incidente ni si existe alguna relación entre esa arma y la agresión inicial.
SIN MÓVIL CLARO Y CON VARIAS PREGUNTAS PENDIENTES
Las autoridades ministeriales deberán determinar qué motivó el ataque, quiénes participaron y cuál fue la secuencia de los hechos. También será necesario precisar la identidad de la tercera persona fallecida y actualizar la información sobre el estado de salud de los lesionados.
Por ahora, no hay información confirmada que permita establecer el móvil de la agresión o atribuir responsabilidades.
La noche del lunes dejó tres personas muertas y dos heridas en Juchitán, entre ellas un niño de dos años. El saldo es contundente y vuelve a exhibir una realidad preocupante: mientras las corporaciones despliegan personal para atender este tipo de emergencias, las agresiones armadas siguen dejando víctimas y preguntas sin respuesta.












































