El bolsillo de los hogares mexicanos recibió una nueva presión durante la primera quincena de septiembre. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0.33 por ciento respecto a la quincena anterior, mientras que la inflación anual se ubicó en 3.42 por ciento, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El organismo reportó que el INPC alcanzó 146.010 puntos en los primeros 15 días del mes.
Aunque la inflación anual fue menor al 3.74 por ciento registrado durante el mismo periodo de 2025, el comportamiento de algunos productos de consumo cotidiano volvió a presionar el gasto de las familias.
El dato general, además, oculta diferencias importantes: mientras algunos bienes aumentaron de precio, otros registraron reducciones.
ALIMENTOS QUE PESAN EN LA CANASTA
Entre los productos que tuvieron mayores incrementos y una incidencia importante en la inflación destacaron el jitomate, la cebolla y el pollo.
Se trata de alimentos de consumo habitual, por lo que sus variaciones pueden sentirse directamente en las compras realizadas por las familias durante la semana.
A estos aumentos se sumaron otros gastos, entre ellos la educación primaria y el gas doméstico LP, que también registraron incrementos durante el periodo.
El resultado refleja que el comportamiento de los precios no es homogéneo y que el impacto sobre cada hogar depende de los productos y servicios que integran su gasto cotidiano.
FRUTAS Y VERDURAS SUBEN 3.38%
La mayor presión se observó en el componente no subyacente, cuyos precios aumentaron 0.88 por ciento a tasa quincenal.
Dentro de este grupo, frutas y verduras registraron un incremento de 3.38 por ciento, mientras que los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno aumentaron 0.24 por ciento.
Los movimientos en productos agropecuarios suelen reflejarse con rapidez en los precios al consumidor, por lo que este segmento contribuyó de manera importante al resultado de la primera quincena de septiembre.
TAMBIÉN HUBO PRODUCTOS QUE BAJARON
No todos los precios aumentaron. Durante el mismo periodo se registraron disminuciones en algunos bienes y servicios. Entre los productos con mayor incidencia a la baja estuvieron la papa y otros tubérculos, el tequila y los productos para el cabello.
También disminuyeron los precios de los servicios profesionales, lo que ayudó a compensar parcialmente los incrementos registrados en otros componentes del índice.
El comportamiento desigual muestra que la inflación general es un promedio y no significa que todos los productos suban al mismo ritmo.
LA INFLACIÓN SUBYACENTE AVANZA 0.17%
El índice de precios subyacente, que excluye algunos bienes y servicios con precios más volátiles, aumentó 0.17 por ciento durante la primera quincena de septiembre.
En su interior, las mercancías registraron un incremento de 0.13 por ciento, mientras que los servicios avanzaron 0.21 por ciento.
Este indicador permite observar una parte más estable del comportamiento de los precios y muestra que los aumentos no se limitaron únicamente a productos agropecuarios.
EL PROMEDIO NACIONAL NO CUENTA TODA LA HISTORIA
La inflación anual de 3.42 por ciento sirve como referencia para medir el comportamiento general de los precios, pero el efecto sobre las familias puede ser diferente dependiendo de sus hábitos de consumo.
Para quienes destinan una mayor proporción de sus ingresos a alimentos, gas, educación u otros productos que registraron aumentos, la presión sobre el presupuesto puede ser mayor que la reflejada por el promedio nacional.
Así, septiembre comenzó con una combinación de aumentos y reducciones: mientras jitomate, cebolla, pollo, gas LP y otros productos elevaron sus precios, algunos bienes y servicios registraron bajas.
El dato del Inegi coloca nuevamente el comportamiento de los alimentos y otros gastos cotidianos en el centro de la evolución de los precios durante el segundo semestre de 2026.











































