En México, las tandas son uno de los métodos de ahorro informal más populares, al poderlas llevar con la familia o en el trabajo. La dinámica es sencilla: un grupo de personas acuerda aportar una cantidad fija durante un periodo determinado y, en cada turno, uno de los integrantes recibe la suma total acumulada. Sin embargo, aunque parece una forma práctica de juntar dinero, no cuenta con el respaldo de ninguna institución financiera.
Especialistas en finanzas personales advierten sobre los peligros de utilizar este esquema y explican por qué no es la opción más conveniente para cuidar tu economía.
LOS PRINCIPALES RIESGOS DE AHORRAR EN UNA TANDA
- Riesgo de incumplimiento y fraude: El mayor problema surge cuando algún participante recibe su dinero en los primeros turnos y deja de pagar las aportaciones restantes. Al no existir una regulación legal ni un contrato formal, el resto del grupo debe absorber la pérdida sin posibilidad de reclamar ante una autoridad.
- Impacto de la inflación: El dinero guardado durante semanas o meses pierde poder adquisitivo. La cantidad total que recibas al final de la tanda comprará menos bienes o servicios que al momento en que comenzaste a aportar.
- Costo de oportunidad y falta de rendimientos: Las tandas no generan intereses. El capital invertido permanece estancado mientras podría estar generando ganancias en instrumentos financieros regulados.
ALTERNATIVAS FORMALES PARA AUTOMATIZAR Y PROTEGER TU AHORRO
La especialista en finanzas personales Sofía Macías sugiere mantener la misma disciplina que requiere una tanda —aportar dinero periódicamente—, pero canalizarlo hacia mecanismos formales y regulados. Una estrategia efectiva es automatizar el ahorro mediante transferencias programadas desde tu cuenta bancaria hacia instrumentos que protejan tu dinero y generen rendimientos.
Entre las opciones recomendadas según tus objetivos y plazos se encuentran:
- Cetesdirecto: Opción segura y de bajo riesgo respaldada por el gobierno federal para generar rendimientos constantes.
- Fondos de inversión: Herramientas gestionadas por instituciones financieras para diversificar el capital.
- Cajas de ahorro empresariales: Alternativas formales con esquemas de descuento vía nómina.
- Aportaciones voluntarias a la Afore: Ideal para incrementar el patrimonio con miras al retiro con atractivos rendimientos a largo plazo.









































