La esperanza que durante unas horas dio alivio a familiares y pescadores de la Costa de Oaxaca volvió a convertirse en incertidumbre. Héctor Márquez Martínez, desaparecido desde el pasado 31 de agosto mientras realizaba labores de pesca, fue localizado en altamar, pero no pudo ser rescatado.
El pescador fue encontrado el domingo 6 de septiembre por un buque de gran escala que navegaba por el Pacífico con destino a Balboa, Panamá. La embarcación había zarpado de Manzanillo y detectó al oaxaqueño aproximadamente a 240 kilómetros de las costas de Oaxaca.
Sin embargo, contrario a lo que inicialmente se esperaba, Héctor no subió al barco. De acuerdo con la explicación ofrecida este lunes por el secretario de Gobierno, Jesús Romero López, el pescador únicamente solicitó agua, alimentos y combustible, recursos que la tripulación le proporcionó antes de continuar su recorrido.
Desde entonces, la Secretaría de Marina y autoridades estatales mantienen un operativo para localizar nuevamente al pescador y a su pequeña embarcación, identificada como Josmarcito.
EL ENCUENTRO QUE NO TERMINÓ EN RESCATE
La tripulación del buque logró establecer contacto con Héctor después de observarlo en medio del océano.
Según el relato presentado por Romero López, el barco intentó comunicarse por radio, pero no obtuvo respuesta. La tripulación detuvo entonces su marcha y puso en marcha un protocolo de salvamento.
“Lo observó en medio del mar a casi 240 kilómetros de las costas de Oaxaca y le tendió comunicación por radio. Sin embargo, no tuvo respuesta”.
Los tripulantes lograron acercarse y lanzaron una cuerda. El pescador se aferró a ella y, con la limitada comunicación que pudieron establecer, pidió ayuda.
“Solicitó agua. Alimentos. Y combustible”.
La tripulación decidió entregarle esos suministros, pero la maniobra no terminó con el traslado del pescador al buque.
“Decidió no subir. Desconocemos el motivo”.
¿POR QUÉ NO ABORDÓ EL BUQUE?
Esta es ahora una de las principales interrogantes del caso.
Las autoridades reconocieron que no existe claridad sobre las razones por las que Héctor decidió permanecer en su embarcación, pese a encontrarse en una situación precaria y después de haber sido localizado en mar abierto.
El secretario de Gobierno planteó que pudieron existir dificultades para establecer una comunicación adecuada entre el pescador y la tripulación.
“El lenguaje es una barrera siempre”.
También señaló que la tripulación no habría podido comunicarse adecuadamente con Héctor, lo que pudo influir en la decisión de permanecer en la embarcación.
Sin embargo, hasta ahora se trata de una posibilidad y no de una explicación confirmada. La prioridad de las autoridades es localizarlo nuevamente.
LA ALERTA LLEGÓ A CAPITANÍA DE PUERTO
Después del encuentro, la tripulación del buque informó la ubicación a la Secretaría de Marina mediante un correo electrónico.
La Capitanía de Puerto recibió la información y, a partir de las coordenadas proporcionadas, comenzó a organizar una nueva operación de búsqueda.
“La Secretaría de Marina hoy lo informó, esta mañana ha desplegado a sus equipos tanto aéreos como interceptores”.
El problema es que el punto donde fue visto Héctor se encuentra en una zona extensa del océano y las condiciones meteorológicas tampoco favorecen las labores de localización.
TORMENTAS COMPLICAN LA BÚSQUEDA
La búsqueda enfrenta ahora un factor adicional: actividad de tormentas en la zona donde se presume que se encuentra el pescador.
Aun así, durante el domingo y la noche se realizaron sobrevuelos para intentar localizar la embarcación.
El Gobierno de Oaxaca informó que una aeronave de su hangar se desplazó hacia el punto donde el buque había reportado el avistamiento.
“No ha sido localizado. Incluso en la noche se estuvo sobrevolando para ubicarse”.
Las autoridades señalaron que durante las labores nocturnas también se buscó identificar alguna señal luminosa que pudiera facilitar la ubicación de Héctor.
UNA BÚSQUEDA QUE NO HA TERMINADO
La historia comenzó el 31 de agosto, cuando Héctor Márquez Martínez salió desde Puerto Ángel a bordo de la embarcación Josmarcito y no regresó en el tiempo previsto.
La desaparición generó una movilización de pescadores de Puerto Ángel, Mazunte, San Agustinillo y otras comunidades de la Costa de Oaxaca.
Durante varios días, pescadores se internaron en el Pacífico para intentar localizarlo, mientras aeronaves y unidades navales se incorporaron a las labores de búsqueda.
Algunas embarcaciones recorrieron más de cien millas mar adentro, en una muestra de la dimensión que alcanzó el operativo y de la solidaridad de la comunidad pesquera con uno de sus integrantes.
El hallazgo del domingo representó un giro positivo, pero incompleto: se confirmó que Héctor estaba con vida, aunque no se concretó su rescate.
“HAREMOS TODO LO NECESARIO”
Este lunes, las autoridades estatales aseguraron que las labores continuarán hasta encontrar nuevamente al pescador.
“Haremos todo lo necesario esta mañana”.
La aeronave estatal volvió a desplegarse para recorrer el amplio polígono de búsqueda, en coordinación con elementos de la Secretaría de Marina y autoridades aeronáuticas.
Romero López reconoció además las condiciones precarias en las que se encuentra Héctor y su embarcación.
“Ahí pueden observar ustedes las condiciones precarias que tiene”.
Este aspecto resulta especialmente preocupante porque el pescador permanece en una embarcación pequeña, en mar abierto y en una zona donde se reporta actividad de tormentas.
LA PRIORIDAD: VOLVER A ENCONTRARLO
La localización del domingo permitió confirmar que Héctor seguía con vida después de varios días perdido en el Pacífico, pero también dejó en evidencia que encontrarlo no necesariamente significa haberlo puesto a salvo.
Ahora el desafío es ubicar nuevamente las coordenadas donde se encontraba, considerando que tanto el pescador como su embarcación pudieron desplazarse por efecto de las corrientes y las condiciones del mar.
La operación continúa por aire y mar. Mientras tanto, familiares y pescadores de la Costa permanecen a la espera de una segunda noticia, esta vez definitiva: que Héctor sea localizado y finalmente llevado a tierra.
En resumen, la historia no ha terminado. El pescador fue encontrado, pero el rescate todavía está pendiente.






































