Un nuevo golpe a la infraestructura de producción de drogas sintéticas fue asestado en Sinaloa por fuerzas federales. Elementos de la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) localizaron y desmantelaron tres laboratorios clandestinos en las inmediaciones de Corralejo y Corral Viejo, donde aseguraron aproximadamente 16.8 toneladas de aparente metanfetamina en diferentes etapas de elaboración.
Las operaciones, realizadas en coordinación con la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), permitieron además localizar 645 litros de aparente metanfetamina en proceso de cocimiento, así como toneladas de precursores, sustancias químicas y equipo utilizado para la elaboración de drogas sintéticas.
El mayor aseguramiento ocurrió el 3 de septiembre en Corralejo. Donde la Marina ubicó un complejo clandestino de aproximadamente 5 mil 700 metros cuadrados.
UN COMPLEJO DE CASI SEIS MIL METROS CUADRADOS
De acuerdo con el reporte de las autoridades, en este sitio fueron encontrados 16 mil 350 kilogramos de aparente metanfetamina en distintas fases de producción.
También se localizaron 4 mil 350 litros de precursores y químicos esenciales,. Además de aproximadamente 5 mil 700 kilogramos de sustancias sólidas empleadas presuntamente en el proceso de fabricación.
Por sus dimensiones, la instalación fue considerada por las autoridades federales como el segundo laboratorio clandestino más grande desmantelado durante la actual administración.
La Marina estimó que la destrucción de este complejo representa una afectación de aproximadamente 347 millones de dólares para las organizaciones criminales a las que atribuye su operación.
Más allá del valor económico calculado, el operativo representa la pérdida de una infraestructura que, según las autoridades, permitía mantener una producción constante de drogas sintéticas.
TRES LABORATORIOS, DOS DÍAS DE OPERATIVOS
El despliegue comenzó un día antes, el 2 de septiembre, cuando elementos federales localizaron otro laboratorio en la zona de Corralejo.
El inmueble tenía una superficie aproximada de 800 metros cuadrados. En su interior fueron asegurados 300 kilogramos de aparente metanfetamina terminada y 645 litros del producto en proceso de cocimiento.
También se encontraron 450 litros y 165 kilogramos de precursores, químicos esenciales y sustancias de uso dual. Además de diversos utensilios utilizados en la elaboración de drogas sintéticas.
Ese mismo día se realizó una tercera intervención en las inmediaciones de Corral Viejo.
El laboratorio ocupaba alrededor de 450 metros cuadrados y almacenaba 160 kilogramos de aparente metanfetamina terminada.
En el sitio fueron localizados además 200 litros de químicos esenciales, una tonelada 750 kilogramos de sustancias de uso dual. Así como quemadores, tinas, plantas generadoras de electricidad, básculas y otros equipos.
CASI SIETE MIL METROS DE INFRAESTRUCTURA CRIMINAL
En conjunto, los tres laboratorios intervenidos representan cerca de 6 mil 950 metros cuadrados de instalaciones clandestinas.
Los indicios asegurados fueron incorporados a las carpetas de investigación correspondientes, mientras que los inmuebles fueron inutilizados bajo supervisión del Ministerio Público federal.
El procedimiento busca impedir que las instalaciones vuelvan a ser utilizadas para producir narcóticos.
EL GOLPE ACUMULADO
La dimensión del operativo adquiere mayor relevancia al colocarlo dentro de las acciones recientes de la Marina en Sinaloa.
De acuerdo con el balance de la dependencia, en las últimas semanas han sido desmantelados cinco laboratorios clandestinos, con un aseguramiento aproximado de 18.2 toneladas de metanfetamina, además de 10 toneladas y 6 mil 845 litros de sustancias químicas.
Las autoridades calculan que las operaciones representan una afectación económica acumulada de más de 400 millones de dólares para las organizaciones delictivas.
Las cifras muestran el tamaño de la infraestructura que las autoridades federales buscan desarticular. Pero también evidencian la magnitud de la capacidad que mantienen las organizaciones criminales para producir drogas sintéticas en territorio sinaloense.
LA BATALLA NO TERMINA CON LOS ASEGURAMIENTOS
El desmantelamiento de los laboratorios representa un golpe operativo y financiero, pero no necesariamente el fin de las estructuras responsables de su funcionamiento.
La localización de estos complejos abre además investigaciones para determinar quiénes los operaban, de dónde provenían los precursores, cómo se distribuía la producción y qué grupos criminales estaban detrás de las instalaciones.
Por ahora, los tres laboratorios quedaron inutilizados y los indicios bajo resguardo de la autoridad ministerial.
El reto para las instituciones federales será convertir estos aseguramientos en investigaciones que permitan identificar y llevar ante la justicia a los responsables de mantener activa esta red de producción de drogas sintéticas.










































