De acuerdo con un fechamiento por carbono 14, se confirma que el Códice Tonalámatl de Aubin es de origen prehispánico, y se propone 1494 como el año en que fue elaborado.
Dicho resultado se incluye en la novedad editorial Tonalámatl de Aubin. Nuevos estudios sobre un códice adivinatorio, presentada el 29 de agosto de 2026 en la Feria Internacional del Libro Universitario, donde el titular de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia (BNAH), Baltazar Brito Guadarrama, dijo que el análisis indica que se trata de un documento elaborado, por lo menos, después de 1450.
“Una variante que el carbono 14 nos da son 30 o 40 años antes o después de ese año, por lo que se propone la fecha de 1494. Por consiguiente, desde el punto de vista científico, se trata de un manuscrito prehispánico, lo cual resulta relevante”, dijo el experto.
El estudio de datación, resultado de la colaboración de la BNAH con la Universidad de Colorado en Boulder, Estados Unidos, también propone como la fecha más probable de obtención de su materia prima en 1424, mientras que habría transitado gradualmente de un contexto sistémico asociado con las predicciones mánticas o de los destinos, a un nuevo uso en secreto después de la conquista española y hasta los primeros años del siglo XVII.
En el capítulo “Fechamiento AMS 14C del Tonalámatl de Aubin: libro mántico y símbolo de resistencia al sistema colonial español”, escrito en coautoría con los arqueólogos de la Universidad de Colorado, Gerardo Gutiérrez y William Taylor, Brito sugiere que, probablemente, se retiró a la clandestinidad entre 1614 y 1648, hasta que el historiador italiano Lorenzo Boturini supo de su existencia y lo adquirió hacia 1740.
Los autores también proponen que este documento transitó al periodo colonial como un libro religioso prohibido, y que su ocultamiento a los españoles ejemplifica la resistencia indígena a la nueva religión impuesta por los europeos, durante, por lo menos 200 años, contribuyendo a perpetuar la cosmovisión prehispánica.
La fecha de manufactura del Códice Tonalámatl de Aubin había permanecido incierta durante mucho tiempo, debido a que anteriormente se había visto como una copia de manufactura más burda que el Códice Borbónico e, incluso, como una posible falsificación colonial basada en este manuscrito. Asimismo, factores como la representación del glifo “flor” y sus superposiciones de colores pusieron en duda su origen prehispánico, antecedentes que abrieron la posibilidad de realizar su datación.
El libro, coeditado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y la Universidad Nacional Autónoma de México, reúne los estudios de 16 especialistas en física, química, biología, arqueología e historia, y deriva de un simposio realizado en 2023, en el Museo Nacional de Antropología y en el Instituto de Investigaciones Históricas de la máxima casa de estudios.
Además de entregar nuevos datos sobre la procedencia de los materiales utilizados, el origen de las pinturas y los pentimentos del manuscrito, se analizan las representaciones de deidades, en particular mediante la comparación con el Códice Borbónico, cuyo contenido religioso y mántico, así como su pictografía, son semejantes.
El Códice Tonalámatl de Aubin se conforma de 18 folios de papel amate, de 24 x 27 centímetros, sin el recubrimiento, conocido como chimaltizatl, dispuestos en una tira de 486 centímetros plegados en forma de biombo, en cuyas pictografías se detalla la información relativa al tonalpohualli, la cuenta calendárica que comprende 260 días, así como las deidades y distintos símbolos asociados a cada una de las trecenas.









































