Es que sobre el nombre afectuoso era como lo llamaba su servidor a mi querido amigo Jesús Martínez Álvarez recientemente desaparecido, ya que el señor se lo llevó al cielo.
Jesús era un magnífico hombre, amigo de corazón, incapaz de hacerle mal a nadie.
Fue gobernador del Estado de Oaxaca y lamentablemente falleció hace unos días, precisamente el señor lo convirtió en una nueva estrella en el firmamento.
Mi más sentido pésame a la familia de Chuchín lo que señalo con gran respeto y afecto.
Yo también soy Pueblo.
Por ahí nos encontraremos.

































