Rubén Rocha Moya anunció este viernes 21 de agosto que retomó formalmente sus funciones como gobernador de Sinaloa, después de permanecer 112 días separado temporalmente del cargo mientras era investigado por la Fiscalía General de la República (FGR).
El mandatario estatal sostuvo que durante ese periodo se sometió a las diligencias ministeriales para responder a señalamientos que, afirmó, fueron utilizados políticamente para intentar desacreditarlo.
Rocha Moya comunicó su regreso mediante un mensaje dirigido a la población de Sinaloa y al país, en el que afirmó que su reincorporación responde al mandato obtenido en las urnas y que permanecerá al frente del Ejecutivo estatal hasta el 31 de octubre de 2027.
“Hoy he retomado el ejercicio de mi función como Gobernador Constitucional del Estado de Sinaloa”, señaló.
ASEGURA QUE NO EXISTEN PRUEBAS EN SU CONTRA
Uno de los puntos centrales del mensaje fue la investigación federal relacionada con presuntos vínculos con grupos criminales.
El gobernador aseguró que compareció personalmente ante la FGR y respondió a los cuestionamientos formulados por los agentes del Ministerio Público. Al tiempo que rechazó cualquier relación con actividades delictivas.
“Después de 112 días de investigación (…) no hay elementos mínimos de prueba que sustenten nuestra participación en ninguna conducta delictiva”, afirmó.
A partir de esa conclusión, Rocha Moya sostuvo que jurídicamente no existe responsabilidad penal en su contra y resumió su postura con una frase contundente:
“No he cometido ningún delito”.
No obstante, el regreso al cargo ocurre después de meses de cuestionamientos políticos y mediáticos alrededor de su administración. Por lo que la reincorporación no elimina el debate público generado durante su ausencia.
ROCHA ACUSA UNA OPERACIÓN POLÍTICA
El gobernador no se limitó a negar los señalamientos. En su posicionamiento también acusó que las versiones sobre sus presuntos nexos criminales fueron impulsadas desde intereses políticos.
Según Rocha Moya, las acusaciones provinieron de una oficina del Gobierno de Estados Unidos. Y fueron promovidas por sectores de la “ultraderecha nacional y extranjera”.
Las calificó como “falsas acusaciones” y sostuvo que detrás de ellas existía un intento de afectar tanto su imagen personal como al movimiento político al que pertenece.
“Me puse a disposición de la justicia de nuestro país para ser investigado por las falsas acusaciones (…) que buscan dañar nuestra soberanía nacional”, expresó.
El señalamiento abre, a su vez, otra discusión: mientras Rocha Moya considera que la investigación terminó sin elementos que acrediten una conducta delictiva, también mantiene una lectura política sobre el origen de las acusaciones.
DEJÓ EL CARGO PARA ENFRENTAR LA INVESTIGACIÓN
La separación temporal de Rocha Moya comenzó después de que solicitara licencia ante el Congreso de Sinaloa el 1 de mayo.
El mandatario afirmó que tomó esa decisión para enfrentar el proceso como ciudadano y sin utilizar la protección constitucional relacionada con su cargo.
“Como ciudadano común, sincero y sin ampararme en la inmunidad constitucional inherente a mi cargo”, señaló en su mensaje.
Con su regreso, concluye formalmente ese periodo de licencia y el gobernador vuelve a asumir las responsabilidades del Ejecutivo estatal.
PROMETE DEFENDER SU NOMBRE Y EL DE SU FAMILIA
En la parte más personal de su pronunciamiento, Rocha Moya aseguró que continuará defendiendo su reputación y la de sus familiares frente a los señalamientos que considera injustificados.
“Ahora y siempre, defenderé, implacablemente y sin concesiones, mi integridad y la de mi familia”, afirmó.
El gobernador también reivindicó su trayectoria política y su pertenencia a la Cuarta Transformación, movimiento que, dijo, representa un proyecto de bienestar y atención a los sectores más pobres.
RESPALDA A SHEINBAUM
Rocha Moya aprovechó su regreso para ratificar su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum y al proyecto político de la Cuarta Transformación.
Aseguró que su administración trabajará nuevamente bajo el liderazgo de la presidenta, a quien atribuyó una defensa firme de la soberanía y la independencia nacional.
Con ello, su mensaje de retorno no sólo estuvo dirigido a explicar su situación jurídica, sino también a marcar una posición política frente a quienes, según él, intentaron debilitarlo.
El regreso de Rocha Moya deja ahora el reto de recuperar la conducción política de Sinaloa después de más de tres meses de ausencia. Mientras su administración enfrenta el escrutinio público sobre la actuación del gobierno estatal y el contexto de seguridad de la entidad.










































