Una niña de apenas 2 años y 8 meses, identificada como Cinthia Geraldine, murió después de ingresar gravemente lesionada a un hospital de Nuevo León. Por el caso, su madre y su padrastro fueron detenidos y son investigados por su presunta participación en el feminicidio.
La menor fue trasladada el 15 de agosto al Hospital Metropolitano, en San Nicolás de los Garza. Donde recibió atención médica; sin embargo, falleció poco después debido a la gravedad de las lesiones.
El caso quedó en manos de la Fiscalía Especializada en Feminicidios y Delitos Cometidos contra las Mujeres.
LA AUTOPSIA REVELÓ LA CAUSA DE MUERTE
El dictamen de autopsia practicado por el Servicio Médico Forense estableció que la pequeña murió a consecuencia de una “contusión profunda de abdomen”.
De acuerdo con las investigaciones, las lesiones no serían resultado de un accidente, sino de una presunta agresión física.
La Fiscalía señaló que la indagatoria apunta a una agresión cometida “por razones de género”, que habría tenido como finalidad provocar lesiones “infamantes, degradantes y por consecuencia mortales”.
La gravedad de estas conclusiones llevó el caso al área especializada en feminicidios.
DETIENEN A LA MADRE Y AL PADRASTRO
Los investigados fueron identificados como Itzel Zulema ‘N’, de 23 años, y José Antonio ‘N’, de 26 años. Quienes presuntamente eran responsables del cuidado de la menor.
Ambos fueron localizados cuando viajaban a bordo de una motocicleta por calles de la colonia 25 de Noviembre, en el municipio de Guadalupe.
Las autoridades los buscaban por su posible relación con los hechos registrados en la colonia Primero de Mayo, donde presuntamente vivía la niña. Sin embargo, su detención ocurrió inicialmente por un delito distinto.
LOS CAPTURAN CON DROGAS
Durante la intervención policial, los agentes localizaron entre sus pertenencias diversas dosis de narcóticos, una báscula y teléfonos celulares, por lo que fueron detenidos en flagrancia por un delito contra la salud.
Posteriormente, ambos quedaron a disposición del Ministerio Público mientras avanzan las investigaciones por la muerte de la menor.
La detención por el delito contra la salud no significa, por sí misma, que ya exista una resolución judicial por el feminicidio. Su posible responsabilidad en la muerte de Cinthia deberá ser acreditada mediante la investigación y, en su caso, ante un juez.
CATEAN LA CASA DONDE VIVÍA LA NIÑA
Un día después de la muerte de Cinthia, el 16 de agosto, agentes de la Fiscalía y detectives de la Agencia Estatal de Investigaciones realizaron un cateo en el domicilio ubicado en la colonia Primero de Mayo.
De acuerdo con la información oficial, en el inmueble fueron encontrados diversos indicios. Mismos que fueron asegurados y enviados a análisis pericial.
Estos elementos podrían resultar fundamentales para reconstruir lo ocurrido y establecer quiénes estuvieron presentes, qué sucedió antes de que la niña fuera trasladada al hospital y quién pudo haber provocado las lesiones que terminaron con su vida.
UNA INVESTIGACIÓN QUE APENAS COMIENZA
La muerte de Cinthia Geraldine deja ahora una investigación abierta para determinar las circunstancias exactas de la agresión y el grado de participación que habría tenido cada uno de los detenidos.
La Fiscalía mantiene el caso bajo investigación especializada debido a la naturaleza de los hechos.
Mientras se realizan los peritajes y se integran las pruebas, Itzel Zulema ‘N’ y José Antonio ‘N’ deben ser considerados presuntos responsables, pues corresponderá a la autoridad judicial determinar su culpabilidad o inocencia.
El caso vuelve a colocar en el centro de la discusión la violencia contra niñas y niños dentro de entornos familiares, especialmente cuando las lesiones graves llegan al hospital sólo después de que la agresión ya ha ocurrido.
Ahora, las pruebas periciales y testimoniales deberán responder la pregunta central: ¿quién agredió a Cinthia Geraldine y qué ocurrió dentro del domicilio antes de que la niña fuera llevada al hospital?







































