El decreto que reformó al Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) el 20 de julio de 2015, resultó una simulación, porque mantuvo los mismos vicios y actos de corrupción en la dependencia.
Lo que se anunció como una reestructuración del IEEPO para recuperar la rectoría educativa y sacar a Oaxaca del rezago educativo, no logró que la federación asumiera por completo el control de los recursos para el pago de nómina.
Previo al decreto de 2015, el exdirector del IEEPO durante la administración de Gabino Cué Monteagudo, Bernardo Vásquez Colmenares, había señalado la presencia de personas que cobraban sin trabajar en la dependencia, de los cuales, algunos incluso eran originarios de otros estados.
El exdirector del IEEPO, que asumió funciones del 1 de diciembre de 2010 a junio de 2012, reconoció en su momento diversas irregularidades en el interior de la dependencia, cuyos principales puestos directivos ocupaban militantes de la Sección 22 del magisterio oaxaqueño.
LIMPIA COSMÉTICA
De los mismos señalamientos coincidió también el entonces encargado de la Dirección del IEEPO, Antonio Iturribarría Bolaños Cacho (meses después de suplirlo en el cargo en 2012), al afirmar que al menos 200 personas habían sido dadas de baja en varias áreas administrativas y docentes, por generar un gasto a la dependencia de varios millones de pesos por cobrar sin trabajar.
En ese año (2012), el encargado de despacho también identificó irregularidades en otros 400 trabajadores, a quienes se les pagaba un salario en determinados centros de trabajo, cuando sus adscripciones eran otras.
Ante esta serie de anomalías y el control total que mantenía la Sección 22 desde la creación del Instituto en 1992, los Gobiernos estatal y federal anunciaron la reestructuración del IEEPO el 20 de julio de 2015, para recuperar la rectoría operativa.
En ese año, las autoridades en turno aseguraron que esta reestructuración redefiniría el rumbo de la educación en Oaxaca y daría al IEEPO un carácter funcional y no político.
ACABARÍAN CON TRÁFICO DE PLAZAS
También se había prometido que se acabaría con la venta de plazas y la permanencia o asignación de profesores en las escuelas con previa evaluación, pero que a la fecha se mantiene.
Con la reestructuración del IEEPO, las autoridades habían dado por concluidas más de dos décadas de venta de plazas, aviadores, aumentos salariales no justificados y cambios de escuela en escuela de maestros acusados de violentar física o psicológicamente a los alumnos.
Aunque al inicio de la reestructuración se dio la reducción de la plantilla de trabajadores administrativos, al detectar personas que no iban a trabajar, tenían más de dos plazas o no tenían el nivel de estudios para desempeñar determinados cargos, en los años posteriores se regresó a los mismos vicios.
Exfuncionarios del IEEPO que prefirieron omitir su nombre por no estar autorizados a dar información, coincidieron en que las mesas de negociación entre los dirigentes de la Sección 22 y el Gobierno federal poco después del decreto, pudieron haber influido para que la federación permitiera que las autoridades del IEEPO en turno manejaran el recurso que se enviaba por medio del Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (FONE), del cual consideraron importante una auditoría.







































