La construcción del centro comercial Parque Oaxaca avanza en su primera etapa con una autorización condicionada de su manifestación de impacto ambiental (MIA), en la que la Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad del estado de Oaxaca reconoce varios impactos negativos.
Un alto riesgo de inundaciones y por los sismos se describe también en la respuesta otorgada en marzo pasado al expediente con el que el Fideicomiso 8929, de Banca Mifel, solicitó la autorización a nombre de Fibra Danhos, fideicomiso que impulsa este centro comercial en la colonia Reforma, ciudad de Oaxaca.
La obra también avanza en medio de la opacidad del ayuntamiento capitalino, que no ha respondido a este medio sobre las nuevas autorizaciones o permisos otorgados más allá de los mencionados por el presidente municipal, Raymundo Chagoya Villanueva, para la demolición y excavación. También sigue a pesar del derrumbe en lo que fue la privada de Las Rosas, que Fibra Danhos se apropió sin tener aún la respuesta del congreso local para su venta. Asimismo, arrastra las múltiples protestas de vecinos y activistas por afectaciones a sus viviendas y al medio ambiente por la obra.
LOS EFECTOS NEGATIVOS DE LA OBRA
Entre los impactos negativos, la autorización de Manifestación de Impacto Ambiental dada por el gobierno estatal describe la alteración en la estructura del suelo derivada del respaldo, excavaciones y compactación por terracerías y cimentaciones. Asimismo, la pérdida de áreas con capacidad de infiltración del agua de lluvia, la disminución de la cobertura vegetal conforme al Programa de Manejo de Arbolado Urbano.
Otros de los impactos son la generación de residuos sólidos urbanos y residuos de manejo especial derivado de la construcción de los estacionamientos subterráneos, el aumento en las emisiones de partículas suspendidas por movimiento del suelo y emisiones atmosféricas por el uso de maquinaria pesada.
RUIDO, MAQUINARIA PESADA
Los niveles elevados de ruido por la maquinaria pesada y la disminución de la disponibilidad de agua para uso humano en el municipio por la demanda de este recurso son otros de los impactos descritos en el documento.
De acuerdo con el Fideicomiso 8929 para la construcción del centro comercial, el proyecto por el que se solicitó la autorización ambiental consiste en la construcción en su primera etapa de un centro comercial, “que contará en este alcance de evaluación con terracerías, excavaciones, nivelación, cimentaciones, desplantes, estacionamientos subterráneos, instalaciones eléctricas, sanitarias, hidráulicas y muros”.







































