La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) reportó que entre los años 2020 y 2025, en el estado de Oaxaca se perdieron 632 hectáreas de manglares, por lo que la superficie con este tipo de ecosistema pasó de 19 mil 673 hectáreas en el 2020 a 19 mil 041 hectáreas en el 2025.
Las 632 hectáreas pérdidas, algunas de ellas por el huracán Erick del 2025, representan 124 veces la superficie (5.08 hectáreas) del estadio del Tecnológico o del equipo Alebrijes, de la ciudad de Oaxaca.
En la región Pacífico Sur, que abarca también a los estados de Guerrero y Chiapas, Oaxaca reportó la segunda mayor pérdida. En primer lugar está Guerrero, con 1,259 hectáreas perdidas. El tercero lugar lo ocupa Chiapas, con 377 hectáreas menos.
Entre los 17 estados del país que cuentan con manglares, Oaxaca registró una de las pérdidas más bajas si se compara con Nayarit, que en el último lustro de análisis registró una disminución de 17,738 hectáreas de manglar, de acuerdo con el estudio “Manglares de México: actualización y dinámica espacial 2025”.
Otro de los estados con la mayor superficie de manglar que se extinguió en este periodo es Campeche, con 7,098 hectáreas. Igualmente, Sinaloa, que perdió 4,696 hectáreas.
MANGLAR PERTURBADO
Además de la pérdida de manglares, la entidad y el resto del país registraron otras afectaciones en los manglares en cuanto a su estructura y funciones, lo que se considera como manglar perturbado y que también representa una preocupación para especialistas ambientales y la misma Conabio.
En cuanto al manglar perturbado, Oaxaca reporta 1, 153 hectáreas de las 19,041 hectáreas que se mantienen.
MÉXICO TIENE 5% DE LOS MANGLARES DEL MUNDO
La Conabio reportó que a nivel nacional, en el último lustro se perdieron 27 mil 622 hectáreas de manglares, además de que también aumentó la superficie con deterioro o considerada manglar perturbado. En este último aspecto, Campeche y Nayarit son los estados más afectados.
“Los manglares de México representan el 6% del total mundial y colocan a nuestro país en el cuarto lugar de los países que poseen este ecosistema, tan solo por debajo de Indonesia, Australia y Brasil (Simard, 2019)”, señala la comisión.







































