Grupos antagónicos de comerciantes de artesanías se liaron a golpes para disputarse espacios en la calle de Gurrión ubicada a un costado del templo de Santo Domingo de Guzmán, cuya zona es ampliamente concurrida por visitantes en la época navideña.
Y es que desde el pasado jueves los vendedores informales se apoderaron de lugares en la vía pública, sin contar con el permiso correspondiente por parte de la autoridad municipal, lo que obligó al ayuntamiento a desplegar elementos policiacos en la zona.
Sin embargo, la mañana de ayer los comerciantes ambulantes protagonizaron una trifulca a unos metros del Andador Turístico, por la disputa de espacios en la calle Gurrión, ante la mirada atónita de turistas nacionales y extranjeros.
Por varios minutos, los supuestos artesanos intercambiaron golpes incluso con tubos y palos que utilizan para colocar su mercancía, situación que generó inconformidad entre los propios comerciantes informales, al ahuyentar a la clientela.
Incluso, la gente liderada por Carmela Luján, amagó con reforzarse con transportistas del Sindicato Libertad y bloquear calles de la ciudad, como medida de protesta y para obtener mayores espacios en la céntrica vialidad.
El otro grupo de vendedores ambulantes milita en el Movimiento Unificador de Lucha Triqui (Mult), y regularmente ocupa espacios en la calle Gurrión para instalar sus puestos de artesanías de forma temporal.
Luego del breve conato de riña en una de los sitios turísticos más emblemáticos de la ciudad de Oaxaca, fue necesaria la intervención de la Policía Municipal, que se colocó en medio de ambos grupos para evitar nuevos roces.
Según los representantes de ambos grupos, no se respetaron los acuerdos de ocupar la mitad de la calle cada una de las organizaciones, pese a que pactaron ninguna agresión o situación de riesgo para los turistas.
Luego de sonoras discusiones verbales, ambos grupos aceptaron ubicarse en sus espacios temporales y evitar las agresiones físicas entre sus agremiados, toda vez que podrían ser impedidos por los elementos de seguridad para volver a colocar sus productos.
Indicaron que ante la falta de espacios de venta en el zócalo de la capital, se vieron obligados a solicitar otros espacios alternos para la venta de artesanías en una época de mucha afluencia turística.











































