Un escenario de auténtico horror y saña criminal sacudió a los habitantes de la agencia municipal de Patria Nueva. Un comando fuertemente armado irrumpió violentamente en un domicilio particular para interrogar, privar de la libertad y posteriormente ejecutar de manera brutal a un joven campesino de 25 años de edad, esparciendo sus restos en dos puntos distintos de la comunidad.
ASALTO NOCTURNO Y TERROR EN EL HOGAR
El sangriento episodio comenzó a registrarse aproximadamente a las 00:10 horas, en una vivienda ubicada sobre la calle Independencia. De acuerdo con el desgarrador testimonio de la concubina del fallecido, tres camionetas se detuvieron de golpe frente al inmueble. De las unidades descendieron cerca de diez hombres encapuchados que portaban rifles de asalto, quienes derribaron los accesos e ingresaron por la fuerza a la propiedad.
INTERROGATORIO Y RÁFAGAS EN LA VÍA PÚBLICA
Una vez dentro, los delincuentes encañonaron a los moradores, registraron de forma agresiva cada rincón de la casa y exigieron la entrega de unas supuestas armas de fuego. Al no obtener respuestas, los sicarios arrastraron hacia la vía pública al joven, identificado como René S. N. Segundos después, una serie de estruendosas detonaciones rompió el silencio de la noche. Cuando la mujer se atrevió a salir a la calle para auxiliar a su pareja, descubrió que ya lo habían privado de la vida.
MACABRO HALLAZGO: ESPARCIDO EN DOS ZONAS
Tras el reporte de auxilio, elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) y peritos forenses se desplazaron al lugar, donde se toparon con una escena dantesca. Durante las inspecciones oculares, los agentes localizaron una sección del cuerpo de la víctima sobre el pavimento del primer punto y, a una distancia aproximada de 800 metros, hallaron el resto del cadáver, lo que confirmó que los homicidas mutilaron los restos tras la ejecución.
LLUVIA DE BALAS DE ALTO PODER
Personal especializado de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) procesó minuciosamente ambas escenas del crimen. En los perímetros asegurados, los peritos recolectaron y embalaron un total de 65 indicios balísticos de calibres 5.56 (usado en fusiles AR-15), 7.62 (para los conocidos ‘Cuernos de Chivo’) y 9 milímetros, integrándolos de inmediato a la cadena de custodia.
Finalmente, los restos fueron trasladados al anfiteatro regional para la necropsia de ley, mientras los familiares comparecen ante el Ministerio Público para los trámites legales. La Fiscalía mantiene abiertas varias líneas de investigación para esclarecer el móvil del atroz crimen y dar con el paradero de los responsables.







































