Las calles de la Heroica Ciudad de Huajuapan de León volvieron a convertirse en un lienzo multicolor con la elaboración de más de 6.5 kilómetros de tapetes de aserrín, realizados con aproximadamente 40 toneladas de material, como parte de la festividad en honor al Señor de los Corazones, una de las celebraciones religiosas y culturales más importantes de la región Mixteca.
La confección de los tapetes reunió a familias, vecinos, colectivos y artesanos, quienes durante varias horas trabajaron en el diseño y elaboración de figuras religiosas, motivos florales, elementos prehispánicos y símbolos representativos de la identidad mixteca, una tradición que ha pasado de generación en generación.
Además de su valor artístico, esta manifestación forma parte del patrimonio cultural de Huajuapan y está estrechamente ligada a la historia de la ciudad. De acuerdo con la tradición, la devoción al Señor de los Corazones se fortaleció durante el Sitio de Huajuapan de 1812, cuando la población encomendó su protección a la imagen religiosa en uno de los episodios más significativos de la lucha por la Independencia de México.

Cada año, los tapetes sirven de escenario para el recorrido procesional de la imagen, convirtiéndose en una expresión colectiva de fe y de identidad comunitaria. Aunque estas obras son efímeras y desaparecen con el paso de la procesión, representan meses de preparación y el trabajo coordinado de decenas de participantes.
La festividad también atrae a miles de visitantes provenientes de distintas regiones del país y del extranjero, quienes acuden para presenciar una tradición que combina arte popular, religiosidad e historia, consolidándose como uno de los principales referentes culturales de la Mixteca oaxaqueña.
Más allá de su carácter religioso, los tapetes de aserrín reflejan el compromiso de la comunidad por preservar una herencia que mantiene vivas sus raíces y fortalece el sentido de pertenencia de las nuevas generaciones.
Eli Pérez / IGAVEC









































