Faltan un par de meses para que MORENA defina los nombres de sus defensores de la Cuarta Transformación en 17 estados que cambiarán de gobernador en 2027 y el panorama luce complicado.
Lo que MORENA había anunciado como un proceso apegado a las reglas, donde los negativos de los aspirantes serán parte de la decisión final, la descomposición asoma en diversos frentes.
No se trata de la equidad de género que provoca desde ahora molestia, por no saber en cuáles nueve estados competirán mujeres y en los restantes ocho varones.
Tampoco es porque la oposición presente un frente férreo que ponga en riesgo las posibilidades de victoria de los candidatos de MORENA.
La realidad nos enseña que MORENA presenta fisuras dentro de su estructura, ya que los registrados como aspirantes no están conformes con las reglas impuestas.
Pero si hay inconformidad entre los aspirantes, MORENA se encuentra sometido a un chantaje por parte del Partido Verde, el que quiere una rebanada más grande del pastel de las candidaturas.
En San Luis Potosí ya decidió ir solo, razón por la que MORENA determinó que la alianza con el Verde se daría en solamente 16 de los 17 estados en que habrá elección de gobernador.
Sin embargo, puede más la ambición que el respeto a un compromiso y ahora quieren ellos decidir los candidatos en varios estados más.
Uno de ellos es Colima, donde el senador Virgilio Mendoza amaga con postularse como candidato del Verde, sin la alianza de por medio.
En Quintana Roo, están empecinados en que Eugenio Segura sea el nominado, ya que es una condicionante impuesta por el dueño del partido, Jorge Emilio González, quien hasta lanzó una amenaza, diciendo que no le importa cuánto le cueste, pero Gino será candidato.
En Chihuahua, el Verde condiciona la alianza a que el candidato deberá ser Cruz Pérez Cuéllar, alcalde con licencia de Ciudad Juárez.
En Nayarit la senadora del Partido Verde Jasmine Bugarín, fue señalada por clientelismo y entrega de apoyos, desobedeciendo los acuerdos firmados durante el registro.
En otras entidades como la CDMX y Jalisco, el Verde ya decidió ir solo, aunque no hay elección de gobernador.
En la CDMX hay 16 alcaldías que habrán de renovarse, además del Congreso local y 28 diputaciones federales de mayoría, mientras que en Jalisco son una veintena de diputaciones federales y 125 ayuntamientos, los que estarán en juego.
Con este panorama y el golpeteo interno que priva dentro del partido, las cuentas no parecen tan claras para MORENA, aunque no por la presencia de los partidos de oposición, pero sí de la propia interferencia del Movimiento de Regeneración Nacional que no logra aterrizar sus buenos propósitos.


































