El fenómeno climático “El Niño” podría intensificarse durante los próximos meses y alcanzar la categoría de “muy fuerte” hacia finales de 2026, escenario que incrementaría la probabilidad de lluvias intensas, ciclones tropicales y otros eventos meteorológicos extremos en distintas regiones de México.
Durante una conferencia de prensa en Palacio Nacional, autoridades meteorológicas informaron que las condiciones actuales del océano Pacífico muestran un aumento en la temperatura superficial del mar, indicador que confirma la evolución del fenómeno y su influencia sobre el clima del país.
Los pronósticos estiman una probabilidad del 63 por ciento de que “El Niño” alcance una intensidad muy fuerte al cierre del año, situación que modificaría los patrones de lluvia y temperatura durante los próximos meses.
CAMBIARÁ EL PATRÓN DE LLUVIAS EN EL PAÍS
Las previsiones indican que durante julio y agosto algunas regiones del noreste, sur y sureste registrarán precipitaciones por debajo del promedio; sin embargo, a partir de octubre las lluvias podrían ubicarse en niveles normales o incluso superiores a los habituales.
Entre noviembre de 2026 y abril de 2027 se espera un aumento de humedad en la atmósfera que favorecerá mayores precipitaciones, principalmente en el norte y noreste del país, mientras que entre mayo y octubre persistirá un ambiente más seco en entidades del centro y sur.
Las autoridades señalaron que estos cambios responden al comportamiento natural del fenómeno, aunque su intensidad podría incrementar los riesgos asociados a inundaciones y otros efectos hidrometeorológicos.
MÁS CICLONES EN EL PACÍFICO
Uno de los efectos más relevantes será el incremento en la actividad ciclónica sobre el océano Pacífico.
De acuerdo con las proyecciones oficiales, durante la temporada se podrían formar entre 18 y 21 ciclones tropicales en esa cuenca, mientras que en el Atlántico se prevén entre 11 y 15 sistemas.
Las autoridades aclararon que estas cifras corresponden al número de ciclones que podrían desarrollarse y no significa que todos impactarán territorio mexicano, ya que su trayectoria dependerá de diversos factores atmosféricos.
CALOR E INCENDIOS EN 2027
Los especialistas también anticipan que, una vez concluida la etapa más intensa de “El Niño”, durante la primavera de 2027 podrían registrarse temperaturas superiores al promedio nacional.
Este escenario favorecería una mayor frecuencia de ondas de calor y elevaría el riesgo de incendios forestales, especialmente en regiones donde la sequía continúe presente.
REFUERZAN SISTEMAS DE ALERTA
Ante el pronóstico, el Gobierno federal informó que se reforzarán las estrategias de prevención en las 17 entidades costeras del país mediante la instalación de centros de coordinación para atender emergencias durante la temporada de ciclones.
Además, se trabaja en un sistema de alertamiento temprano mediante telefonía celular para informar oportunamente a la población sobre la aproximación de huracanes y otros fenómenos meteorológicos peligrosos.
Las autoridades también recurrirán a los atlas nacional y estatales de riesgos para identificar las zonas con mayor vulnerabilidad y facilitar una respuesta más rápida de los gobiernos locales.
EL RETO SERÁ LA PREVENCIÓN
Aunque los pronósticos permiten anticipar escenarios de riesgo con varios meses de anticipación, especialistas coinciden en que la efectividad de las medidas dependerá de la capacidad de las autoridades para traducir los avisos meteorológicos en acciones preventivas concretas.
En un contexto marcado por fenómenos climáticos cada vez más intensos, el fortalecimiento de la infraestructura, los sistemas de alerta y la coordinación entre los distintos niveles de gobierno será determinante para reducir los impactos sobre la población.







































