En distintas culturas del mundo, la cinta roja se ha convertido en un símbolo de protección contra las malas energías y la envidia. No es un adorno cualquiera: su historia se entrelaza con antiguas leyendas y la energía del dios Marte, conocido en la mitología romana como el dios de la guerra y la pasión.
La cinta roja, en particular, se usa para neutralizar la envidia y la negatividad ajena. “Su sola presencia nos recuerda nuestro poder defensivo frente a esas energías”, asegura Correia Nobre.
CÓMO SE INTERPRETA LA CINTA ROJA
El color rojo está asociado con la sangre, la pasión, la energía y la acción. Colocada en la muñeca izquierda, protege frente a la envidia o la ira ajena respecto a nuestras oportunidades. En la derecha, fortalece nuestra capacidad de actuar, protegiendo nuestras acciones y proyectos. En los tobillos, resguarda el camino que recorremos en la vida, ofreciendo valor y protección. “Es importante considerar la mano hábil, que es la de la acción, mientras que la otra es receptiva”, recomienda Correia Nobre.






































