Al señalar que la temporada de ciclones ha comenzado fuerte, la Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos del estado de Oaxaca informó que la tormenta tropical Boris dejó daños, principalmente, en más carreteras de la entidad.
Aun así, la circulación se mantuvo en las vialidades, dijo Manuel Maza Sánchez, director de la Coordinación, sobre la tormenta que impactó Guerrero, pero que también dejó lluvias en Oaxaca.
El martes, al hacer un balance de las afectaciones, Maza explicó que lo que más ha causado estragos en la entidad ha sido el mar de fondo, que lleva más de 20 días y que es un fenómeno independiente de la tormenta.
“Es el que está causando los daños, no tanto las lluvias de Boris sino el mar de fondo fue lo que dejó daños en algunos negocios de nivel de costa. Estamos recibiendo todavía algunos impactos en Zipolite, en Zicatela incluso se rompió este canal y salió el mar a la calle del Morro”, explicó.
Boris generó varias afectaciones en Huatulco, principalmente anegaciones que llevaron a las autoridades municipales y educativas a suspender clases y cerrar el acceso a playas. Maza descartó daños en el aeropuerto de Huatulco y dijo que éste opera con normalidad; solamente una aerolínea, por decisión propia, canceló un vuelo (de Volaris).
En San Pedro Mixtepec también permaneció en operación el aeropuerto de la agencia municipal Puerto Escondido y por la madrugada del martes todavía se registró oleaje elevado.
En tanto, refirió que fueron cerradas las playas de Carrizalillo, Bacocho, Coral y Zicatela. El mar de fondo se mantenía y los puertos permanecían hasta el martes, cerrados a todo tipo de actividad marítima.
La suspensión de clases también se dio en municipios como San Agustín Loxicha, Candelaria Loxicha, Xanica, San Miguel del Puerto y Pluma Hidalgo.
En la región Mixteca hubo derrumbes en el camino artesanal de San Miguel Ahuehuetitlán a San Juan Ihualtepec, detalló el funcionario.
La circulación se mantiene en todas las carreteras de Oaxaca, aunque reconoció que hubo caída de piedras y ramas de árboles, sobre todo en el tramo de Tehuantepec y Mitla. El tramo de Quiavicuzas se cerró por la crecida del río que impide el paso vehicular.
“La temporada está muy intensa y es necesario que tomemos todas las precauciones necesarias y recordarle a las autoridades (municipales) que es una responsabilidad suya ser el primer respondiente ante la presencia de un fenómeno perturbador de esta naturaleza llevando a cabo acciones preventivas, sus planes municipales de contingencia y poner por lo menos el 3 por ciento de su presupuesto para la atención”.
Maza llamó a las autoridades a habilitar los albergues, tener maquinaria si fuera necesario y mantener una coordinación ante fenómenos de este tipo.
Rubén Ríos Ángeles, director del organismo Cuenca Pacífico Sur de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), dijo que hasta ayer Cristine se localizaba a 535 kilómetros de México.
Sin embargo, advirtió que la nueva tormenta tropical provocará lluvias fuertes en las regiones Istmo y Sierra Sur, por lo que las zonas de alertamiento importante en el Istmo son el río Ostuta, el Chicapa y Los Perros. En tanto, en la Costa son el río Cosoltepec, el río Verde y el río La Arena.
“Son los que mayores problemas ocasionan, los que mayor incremento tienen en sus cauces y son cuencas muy rápidas, que tienen una respuesta inmediata a una lluvia y tenemos que tener un alertamiento especial y avisos permanentes para que la población pueda tomar las medidas necesarias”.








































