El pasado 2 de junio, el señor Margarito Guerra desprendió una hoja más de su calendario personal, motivo por el cual se convirtió en el blanco de innumerables muestras de cariño y felicitaciones por parte de sus seres queridos, quienes se congregaron para celebrar su vida y salud.
Para conmemorar esta fecha tan especial, sus hijos, Romelia Loyda Guerra Escudero y Álvaro Guerra Escudero, fungieron como los perfectos anfitriones de una espléndida reunión matutina. El punto de encuentro fue un prestigioso restaurante ubicado al norte de la Verde Antequera, un recinto que destacó por su ambiente acogedor, servicio impecable y la atmósfera ideal para albergar este significativo festejo familiar.
Desde las primeras horas de la mañana, el cumpleañero arribó al lugar luciendo visiblemente emocionado y agradecido por la oportunidad de compartir este aniversario rodeado de su núcleo más cercano. Sus hijos cuidaron con esmero cada detalle de la organización, logrando crear un evento íntimo pero lleno de distinción, donde el principal protagonista fue el afecto filial.
Durante la recepción, los asistentes deleitaron sus paladares con la selecta propuesta gastronómica del lugar, la cual fue acompañada por café caliente, jugos naturales y una amena charla que revivió entrañables anécdotas familiares. El momento cumbre de la reunión llegó cuando entonaron las tradicionales “Mañanitas” en honor a don Margarito, quien con una gran sonrisa apagó las velas de su pastel y agradeció profundamente las muestras de amor recibidas.
La celebración se prolongó por varias horas en un ambiente de total armonía, calidez y felicidad, consolidando este día como un recuerdo imborrable en la memoria del festejado y su familia, quienes brindaron por muchos años más llenos de bendiciones, salud y unión.








































