Aunque el Gobierno federal anunció la desaparición de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM) antes de concluir 2026, la dirigente de la Sección 22 del magisterio oaxaqueño, Yenny Araceli Pérez Martínez, dejó en claro ayer que la abrogación de la Ley educativa no solo es eliminar este concepto.
Desde la Ciudad de México, la secretaria general de la Sección 22 señaló que “si bien es cierto que en materia educativa la USICAMM debe eliminarse en la mayoría de los estados del país, también es cierto que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha externado al Gobierno federal la exigencia de abrogar de manera total la Ley educativa.
Entre las demandas centrales del pliego de la CNTE, la abrogación de la Ley educativa se encuentra en segundo lugar, solo después de la abrogación de la Ley del ISSSTE 2007.
En este segundo punto del pliego petitorio, la CNTE establece que la abrogación implica la eliminación del régimen de excepción laboral (ingreso, promoción y reconocimiento), incluida la Ley secundaria del SICAMM y su brazo ejecutor la USICAMM, del Artículo 3º Constitucional para retomar al Artículo 123, Apartado B.
La USICAMM fue formalmente establecida en septiembre de 2019 con la publicación de su ley en el Diario Oficial de la federación, para reemplazar al Servicio Profesional Docente.
Este nuevo sistema fue creado para coordinar los procesos de admisión, promoción y reconocimiento del personal docente, donde las evaluaciones son clave para la asignación de plazas.
Y pese a que el Gobierno federal prometió su eliminación este año, la CNTE también pide que las autoridades especifiquen y expliquen cuál será el nuevo modelo que lo sustituirá, así como los mecanismos para que puedan acceder a los ascensos y plazas de docencia.





































