Había sido una ceremonia multitudinaria. El tercer intento del gobierno de Oaxaca por relanzar su “programa” de seguridad en Juchitán, la ciudad más violenta del estado y con un incesante baño de sangre ”con el firme compromiso de cumplir la palabra empeñada y atender las causas que generan violencia”, fue la arenga oficial. Sin embargo, horas después el propio gobierno indicó una persona lesionada por arma de fuego.
El reporte oficial fue “el gabinete de Seguridad fortalece despliegue operativo tras reportarse persona lesionada por disparos de arma de fuego en Juchitán de Zaragoza”, horas antes, la ceremonia había sido encabezada por Jesús Romero, encargado de la secretaria de Gobierno, el cuestionado presidente municipal Miguel Sánchez Altamirano “Quetu”, autoridades civiles y militares. Pero la inseguridad, de nuevo, los desafía.
EL ATAQUE ARMADO
En los hechos, la violencia resurgió en la colonia Gustavo Pineda de la Cruz, en Juchitán de Zaragoza, donde una persona resultó herida por disparos de arma de fuego y, entonces, en pocas horas se cayó a tierra la “tercera etapa del Plan Juchitán por la Paz, la Justicia y el Bienestar”.
En el tintero quedó la “estrategia” del arranque de los Territorios y Jornadas “Cayapadu Lii” , correspondientes al Eje de Atención a las Causas, que fue muy poco claro para estudiantes del Cobao, de secundarias y centros educativos que fueron trasladados desde horas previas para presenciar el “relanzamiento”.
Ahí estuvieron, Salomón Jara Cruz, la secretaria de Bienestar, Tequio e Inclusión, Vilma Martínez Cortés y Miguel “Quetu” a decir de la tarjeta informativa oficial “demostrando la estrecha coordinación entre los distintos niveles de gobierno”.
No bien había sido desalojado el recinto de la ceremonia oficial cuando una persona fue trasladada a un hospital de la región “para su debida atención médica”; además de que personal de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) de la Fiscalía General del Estado (FGEO) acudió al lugar para tomar la declaración de la persona atacada e iniciar las indagatorias.
La tercera etapa de Juchitán en Paz “tiene como objetivo principal la proximidad social, garantizando que el gobierno no espere a los ciudadanos, sino que vaya a su encuentro”. Pero, al menos por este miércoles, llegó primero la violencia.
“Durante la jornada se desplegó una fuerza operativa sin precedentes en el territorio, en donde diferentes dependencias del Gobierno del Estado, acompañadas por más de 300 brigadistas sembradoras y sembradores de paz, recorrerán las calles del municipio para brindar atención directa a las familias juchitecas”, indica el rimbombante proyecto.







































