Las primeras lluvias de la temporada dejaron al descubierto el deterioro prematuro de calles y avenidas intervenidas por el programa “Tache al Bache”, una estrategia de rehabilitación vial impulsada en la capital oaxaqueña con una inversión acumulada superior a los 322 millones de pesos.
Aunque el proyecto continúa activo en distintos puntos de la Zona Metropolitana de Oaxaca, automovilistas y vecinos comenzaron a reportar nuevamente baches, hundimientos y severos encharcamientos en vialidades que recientemente habían sido reparadas.
La situación ha generado cuestionamientos sobre la calidad de los trabajos ejecutados, así como sobre la supervisión técnica y el destino de los recursos públicos destinados al programa.
LAS LLUVIAS REVELAN EL DETERIORO
Entre las vialidades donde ya se observan daños destacan avenida Universidad, avenida Ferrocarril, Riveras del Río Salado, Camino Nacional, avenida 16 de Septiembre y diversas calles de la colonia Reforma, por nombrar algunas.
En varios tramos, el agua acumulada volvió prácticamente invisibles los baches, aumentando el riesgo de accidentes para motociclistas, ciclistas y automovilistas.
Ciudadanos denunciaron que algunos desperfectos reaparecieron apenas después de las primeras precipitaciones. Lo que pone en duda la durabilidad de los materiales utilizados y los métodos de reparación aplicados.
La escena se repite cada temporada de lluvias: asfalto desprendido, pavimento fracturado y enormes charcos que dificultan el tránsito vehicular y peatonal.
MILLONES INVERTIDOS, RESULTADOS CUESTIONADOS
El programa “Tache al Bache” fue presentado como una estrategia integral para mejorar las vialidades más afectadas de Oaxaca de Juárez y municipios conurbados.
Sin embargo, pese a la millonaria inversión anunciada en distintas etapas, los resultados visibles en varias zonas generan inconformidad entre la población, que acusa reparaciones superficiales y trabajos de corta duración.
Especialistas en infraestructura urbana han señalado en otras ocasiones que las malas condiciones del drenaje pluvial, la deficiente compactación y la colocación de materiales de baja resistencia suelen provocar que los baches reaparezcan rápidamente tras las lluvias.
ENCHARCAMIENTOS AGRAVAN EL PELIGRO
Además del deterioro vial, los encharcamientos representan un riesgo adicional debido a que ocultan irregularidades profundas sobre el pavimento.
Conductores han reportado daños en llantas, suspensiones y sistemas de dirección al caer en hoyancos cubiertos por agua. Mientras peatones enfrentan dificultades para desplazarse con seguridad.
La problemática también evidencia la falta de una solución integral al deterioro urbano. Ya que las reparaciones aisladas no han logrado frenar el desgaste acelerado de las principales vialidades de la capital.
Finalmente, con el inicio formal de la temporada de lluvias, ciudadanos advierten que las afectaciones podrían agravarse si no se realizan intervenciones de fondo y mecanismos más estrictos de supervisión en las obras públicas.









































