Rosalinda Santiz Díaz, artesana y hablante de la lengua tsotsil, señaló en el Senado que es importante reconocer y proteger la indumentaria artesanal como propiedad intelectual colectiva.
Afirmó que la vestimenta artesanal no se puede tomar ni copiar sin consentimiento y sin reconocer a los pueblos originarios que la han creado y resguardado durante generaciones, “es nuestra obligación cuidarla, defenderla, es nuestro derecho”.
La tejedora desde los nueve años, y procedente del municipio de San Andrés Larráinzar, Chiapas, indicó que la artesanía textil como el huipil, es vida, historia y conocimiento ancestral.
De ahí que porten con orgullo esta indumentaria, que la cuidan y la defiendan por ser parte de sus raíces y de los saberes que se transmiten de generación en generación, y que se convertirá en un legado que dejarán a las nuevas generaciones.
Santiz Díaz solicito al Pleno senatorial que, en el reglamento de la Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas, incluya la participación de las mujeres artistas con voz y voto, como sujetas de derecho.









































