Aunque la mayoría de los habitantes de la ciudad de Oaxaca ha colaborado en la separación de los residuos, aún hay algunas personas que se resisten a esta práctica que comenzó a implementarse a raíz de la crisis de la basura, reconoció el Sindicato Independiente 3 de Marzo, que representa a empleados de aseo público y recolección.
La renuencia, dice Abel Madrid, secretario general del sindicato, es en algunas colonias de la periferia, pues en la zona centro ya no se encuentran con ese problema a la hora de la recolección.
Cuando se dan estos casos, en los que las personas quieren entregar sus residuos sin separar, lo que generalmente se hace es no aceptarlos, explica el representante.
Fue a partir de la crisis de la basura (que estalló en octubre de 2022) cuando la autoridad de Oaxaca de Juárez tuvo que implementar una separación inicial de desechos para resolver el problema de manera temporal. Sin embargo, se suspendió y fue hasta junio de 2023 cuando comenzó a implementarse paulatinamente el programa de separación desde los hogares.
En octubre de ese mismo año, el entonces secretario de Servicios Municipales, Ferdinando Rosado, destacó un gran avance de separación, ya que se observaba una “pureza” del 98 por ciento de lo recolectado. Es decir, que cuando se recolectaba lo inorgánico era muy poco el desecho orgánico que se iba entre el volumen y viceversa.
APRENDEN A SEPARAR
El secretario general del sindicato 3 de Marzo también señala que la gente ha aprendido a separar los desechos y eso permite que cuando se lleven al Centro de Transferencia Temporal en Xoxocotlán prácticamente ya no haya necesidad de una nueva separación.
Respecto al abandono de residuos en las calles, Madrid considera que esta es una conducta que persiste en quienes no quieren salir en las mañanas para esperar el camión de la recolección y prefieren abandonarlos en las noches.
Salvo algunos días en los que el mantenimiento de los camiones exige que se suspenda la ruta, Madrid explica que el servicio de recolección se mantiene con normalidad.
Asimismo, aseguró que después de las protestas de hace unos meses, la autoridad municipal ha respondido satisfactoriamente a las necesidades de insumos y materiales de los trabajadores de aseó público y de otros servicios municipales.
De acuerdo con el primer informe de gobierno, en el 2025, fueron sancionados 62 ciudadanos por el arrojo irregular (abandono) de residuos sólidos en espacios públicos.
En el 2025, también se estimaron en casi 24 toneladas diarias de desechos abandonados, los que dieron un total de 8,588 toneladas en ese año. Eso sin contar las 5,895 toneladas “captadas a través de las 117 papeleras instaladas en el centro histórico y calles aledañas”, explicó el ayuntamiento en el documento.











































