La tormenta no dio tregua. En cuestión de minutos, la lluvia convirtió calles en ríos y la noche en un escenario de caos. El saldo fue inmediato y brutal: un hombre muerto, luego de que la camioneta en la que viajaba fuera arrastrada por la corriente de un arroyo en la colonia del Maestro.
El incidente ocurrió sobre la calle 19 de enero y su Primera Privada, donde el conductor intentó cruzar el afluente crecido. La fuerza del agua lo sorprendió. La unidad fue arrastrada entre lodo, ramas y troncos, quedando sepultada parcialmente. Horas más tarde, personal del Heroico Cuerpo de Bomberos de Oaxaca al mando de su director Jorge Arturo Rivas Fernández del Rio localizaron el vehículo y confirmaron que el ocupante había fallecido en su interior.
La tragedia fue solo una parte del panorama
Mientras la lluvia arreciaba, árboles completos cedieron ante el viento, cayendo sobre vehículos y bloqueando vialidades. En distintos puntos de la capital, anuncios espectaculares se desplomaron, evidenciando la intensidad de las ráfagas. En San Martín Mexicapan, un rayo impactó un árbol, dejándolo calcinado en medio de la lluvia. Al mismo tiempo, varias colonias quedaron en penumbras tras registrarse cortes de energía eléctrica, lo que complicó aún más las labores de auxilio.
Las inundaciones no tardaron en paralizar la ciudad. Desde el Monumento a la Madre hasta Santa Rosa Panzacola, el agua atrapó vehículos, provocó choques múltiples y dejó a decenas de conductores varados.
La Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos (CEPCyGR) había advertido horas antes sobre la formación de la tormenta; sin embargo, la fuerza con la que se presentó superó las previsiones. Durante la noche, brigadas de emergencia trabajaron sin descanso en la remoción de árboles, atención de encharcamientos y rescate de unidades afectadas.
El saldo final fue contundente:
una persona fallecida, decenas de vehículos dañados, caída de árboles y estructuras, además de severas afectaciones por inundaciones y apagones.
Cuando la lluvia comenzó a ceder, la ciudad quedó marcada por el desastre. Entre calles anegadas y restos arrastrados por el agua, la tormenta dejó claro que su paso no solo fue violento… sino mortal.






































