Bajo la promesa de rendimientos “mágicos” que nunca llegaron, los hermanos Javier Efraín y Luis Felipe M. L. comparecieron ante los tribunales oaxaqueños. Se les acusa de ser los cerebros detrás de una red de captación ilegal de recursos que, mediante engaños y manipulación financiera, dejó un boquete económico de al menos cuatro millones de pesos en el patrimonio de múltiples familias.
EL ESQUEMA DEL ENGAÑO
La investigación revela que los señalados operaban a través de tres fachadas financieras carentes de registro oficial: Axe Capital Investment, Investment Link y Growth Capital. El ‘gancho’ era irresistible para las víctimas: rendimientos mensuales de entre el 3 y 4 por ciento, cifras muy superiores a las de cualquier institución bancaria legal.
El fraude seguía el manual clásico de una estafa piramidal: durante los primeros meses, los hermanos realizaban pagos puntuales de supuestas ganancias para generar una falsa sensación de confianza. Una vez que los inversionistas inyectaban sumas más fuertes o atraían a conocidos, los pagos cesaban abruptamente y los capitales “desaparecían”.
VÍCTIMAS Y EVIDENCIAS
Los afectados, cuyo número total aún es incierto, han presentado un robusto expediente ante la Fiscalía que incluye contratos, pagarés y transferencias bancarias. Además, se han integrado conversaciones certificadas ante notario donde, lejos de recibir su dinero de vuelta, las víctimas eran presuntamente amenazadas al exigir la devolución de sus ahorros.
ANTECEDENTES Y RED DE COMPLICIDAD
Este modelo de estafa no es nuevo para los imputados. El esquema ya había dejado una estela de cientos de denuncias en los estados de Colima y Jalisco. De hecho, en mayo de 2025, Javier Efraín ya había sido capturado por un fraude similar de 2.5 millones de pesos vinculado a la empresa “Word Capital”.
Las autoridades también siguen la pista de un exfuncionario estatal, quien presuntamente intervino para ofrecer acuerdos de pago engañosos que sólo sirvieron para ganar tiempo y evitar la acción de la justicia.
SITUACIÓN JURÍDICA
Tras la audiencia de comparecencia, el juez de control analiza las pruebas presentadas por el Ministerio Público. En las próximas horas se definirá si los hermanos son vinculados a proceso bajo prisión preventiva, dado el riesgo de fuga y el historial de reincidencia en otras entidades del país.




































