Un reglamento aprobado en asamblea comunitaria el pasado 12 de marzo de 2026 en Bajos de Chila, agencia de San Pedro Mixtepec, Juquila, ha comenzado a generar discusión pública tras su difusión en redes sociales. El documento establece una serie de sanciones económicas y medidas de ordenamiento dirigidas a regular prácticas cotidianas, desde el manejo de residuos hasta el comportamiento de negocios y habitantes.
De acuerdo con el texto oficial, “a los ciudadanos que no cumplan con lo establecido en este reglamento, se le impondrán las siguientes multas”, que van desde los 500 hasta los 2,000 pesos, dependiendo de la infracción.
MULTAS POR BASURA, AGUA Y DESORDEN URBANO
Entre las sanciones más bajas, de 500 pesos, se encuentran acciones como la quema de basura y arrojar desechos “a orillas del río o en terrenos baldíos”. También se incluye la obligación de que los habitantes se responsabilicen por sus animales domésticos.
Las multas de 1,000 pesos contemplan faltas relacionadas con el entorno urbano:
“aguas jabonosas vertidas a la vía pública”, la obstrucción de banquetas y calles con materiales o basura, así como la falta de limpieza en corrales o espacios donde se crían animales.
En el nivel más alto, con sanciones de hasta 2,000 pesos, se ubican infracciones vinculadas a actividades comerciales y convivencia vecinal.
El reglamento señala que los negocios deberán cumplir estrictamente con sus licencias, incluyendo que “la venta de cerveza es única y exclusivamente para llevar”. También se sancionará el “ruido excesivo en casa habitación que afecte a los vecinos”.
PROHIBICIÓN DE PLÁSTICOS Y MAYOR VIGILANCIA
Uno de los puntos más llamativos es la prohibición total del uso de bolsas de plástico en cualquier establecimiento comercial, desde tiendas de abarrotes hasta panaderías y ferreterías. La medida se alinea con políticas ambientales, aunque su implementación podría representar retos para pequeños comercios.
El reglamento también incorpora un mecanismo de denuncia ciudadana, permitiendo reportes “de manera personal o anónima”, siempre que se presenten pruebas como fotografías o videos.
ENTRE EL ORDEN Y LA CONTROVERSIA
Si bien las disposiciones buscan mejorar la limpieza, el orden urbano y la convivencia, el alcance de algunas medidas ha generado cuestionamientos sobre su viabilidad y posibles excesos. La exigencia de evidencias para denuncias y la participación activa de ciudadanos en la vigilancia podrían derivar en conflictos comunitarios o prácticas de control social.
Asimismo, sectores locales han señalado que el éxito del reglamento dependerá no solo de las sanciones, sino de campañas de concientización y apoyo institucional para facilitar su cumplimiento, especialmente en temas como la reducción de plásticos o el manejo adecuado de residuos.
CONTEXTO Y AUTORIDADES
Finalmente, el documento está firmado por autoridades municipales y representantes de la agencia, quienes lo presentan como resultado de acuerdos comunitarios. En él se enmarca dentro del periodo administrativo 2025-2027 y bajo el lema institucional:
“El respeto al derecho ajeno es la paz”.











































