La carne de cerdo se ha consolidado como uno de los alimentos que más consumen las y los mexicanos, no solo por su presencia en la gastronomía tradicional, sino también por su creciente consumo y su impacto en la economía del país.
En México, el cerdo es parte fundamental de la identidad gastronómica, ya sea en las carnitas o en el pozole, lo que refuerza su arraigo cultural en los distintos estados del país.
Al año se consumen 22 kilos de cerdo por persona, en promedio
El consumo anual de carne de cerdo en México supera los 22 kilogramos por persona, una cifra que refleja la preferencia de las y los mexicanos. Siendo, incluso, la proteína cárnica más consumida: de cada 100 toneladas de carne que se consumen en el país, 41 corresponden a carne de cerdo, mientras que el pollo representa 37 y la carne de res 22.
Este nivel de consumo también tiene un impacto directo en la economía de los hogares. Se estima que una cuarta parte del presupuesto que las familias mexicanas destinan a la compra de carne se dirige a la adquisición de carne de cerdo.
En el ámbito productivo, la porcicultura se mantiene como una de las actividades ganaderas más relevantes del país. México produce cerca de 1.8 millones de toneladas de carne de cerdo al año, lo que fortalece la cadena productiva y genera empleos en diversas regiones.
Industria porcina
La industria porcina también ha apostado por la modernización y la seguridad alimentaria al aplicar protocolos estrictos de vacunación y bioseguridad en las granjas, incorporando, además, innovaciones tecnológicas como sistemas de vacunación sin aguja.
Especialistas recomiendan a los consumidores prestar atención a ciertos aspectos al momento de comprar carne de cerdo para garantizar su frescura. Entre ellos destacan un color rosa brillante y uniforme, olor fresco y neutro, conservación cercana a los 4 grados centígrados y empaques íntegros en establecimientos limpios.
Con una fuerte presencia en la cultura gastronómica y una industria en constante evolución, la carne de cerdo continúa posicionándose como una de las proteínas favoritas en la mesa de los mexicanos.










































