Un ataque a balazos contra una pizzería ubicada en la avenida Tampico provocó momentos de pánico la noche del jueves 12 de marzo en el centro de Salina Cruz, en la región del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca.
De acuerdo con reportes preliminares, alrededor de las 23:00 horas, sujetos armados dispararon directamente contra la fachada del establecimiento, dejando visibles varios impactos de bala en el inmueble.
El ataque ocurrió en una zona concurrida, a escasos metros de un punto donde operan unidades de transporte colectivo, lo que generó temor entre transeúntes y personas que esperaban el servicio público.
AGRESORES ESCAPAN TRAS LOS DISPAROS
Tras realizar las detonaciones, los responsables huyeron del lugar con rumbo desconocido antes de que las corporaciones de seguridad llegaran al sitio.
Elementos policiales se movilizaron para resguardar la zona y realizar las primeras diligencias, mientras que el establecimiento fue acordonado para permitir el levantamiento de evidencias.
Hasta el momento no se reportan personas lesionadas, aunque el ataque dejó daños visibles en la estructura del negocio.
PRIMER ATAQUE DIRECTO A UN NEGOCIO EN EL AÑO
De acuerdo con reportes locales, este sería el primer ataque armado directo contra un establecimiento comercial en Salina Cruz durante el presente año, un hecho que ha generado preocupación entre comerciantes y habitantes.
La violencia contra negocios en la región no es un fenómeno aislado. En municipios cercanos como Juchitán de Zaragoza, Ciudad Ixtepec y Santo Domingo Tehuantepec se han registrado agresiones contra comerciantes en meses recientes.
EXTORSIÓN, UNA AMENAZA CRECIENTE
Diversos comerciantes han denunciado en los últimos años un incremento en los casos de extorsión y cobro de “derecho de piso”, una práctica que afecta a pequeños negocios y vendedores independientes en la región del Istmo.
Uno de los casos más recientes ocurrió en Juchitán de Zaragoza, donde una joven de 19 años, que vendía hamburguesas para pagar sus estudios, fue asesinada después de haber denunciado amenazas relacionadas con extorsiones para permitirle continuar trabajando.
El ataque contra la pizzería reaviva la preocupación por la seguridad de los comercios locales y por la creciente presión del crimen organizado sobre las actividades económicas en la región.






































