Cristina, Erika y Victoria no solo lograron llegar a un puesto que por años e incluso décadas se les negó a las mujeres en Oaxaca, sino abrieron camino a otras más en el espacio sindical, donde coinciden que hay mayor resistencia y negativa de los hombres a ser dirigidos por una mujer.
Incluso, representa para ellas un gran reto asumir la dirigencia de un sindicato, no sólo por los constantes cuestionamientos que hacen de sus capacidades y conocimientos desde que desean contender, sino también desde el momento en que logran el triunfo.
A STEUABJO, primera mujer electa
Cristina González Ramos es la primera mujer electa como secretaria general del Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (STEUABJO), para el periodo 2025-2028.
Representante del sindicato con más de cinco décadas y el más grande de la UABJO por el número de afiliados, Cristina está consciente de enfrentar un gran reto, en una lucha constante de demostrar que llegar a la dirigencia no fue una cuestión de suerte, sino de una amplia trayectoria, potencial y desempeño.
Militante del STEUABJO desde hace 25 años, la secretaria general recuerda los primeros obstáculos que enfrentó cuando ganó la dirigencia sindical, ante la oposición de un grupo de hombres que mostró su rechazo a que una mujer estuviera en el cargo.
“Afortunadamente tuve el respaldo de la mayoría de mi sindicato y sembramos un precedente de que las mujeres podemos asumir este tipo de mandos, pese a que siguen considerándonos el sexo débil”.
La también madre de familia con 51 años de edad, asegura que debe combinar sus actividades como dirigente sindical y aquellas que desempeña en el hogar todos los días de la semana.
La motivación de Cristina para participar por la dirigencia sindical, fue por la presencia de más mujeres en importantes cargos en diferentes ámbitos del estado y el país, así como el interés de hacer más por su sindicato.
Para ella, los logros y avances de las mujeres en diferentes posiciones representan un aliciente para nuevas generaciones, no solo de la entidad, sino del resto del país y el mundo.
Erika Rapp, primera secretaria general de la Sección 59
En 2006, Erika Rapp Soto se convirtió en la primera mujer en dirigir a trabajadoras y trabajadores de la educación en Oaxaca con la creación de la Sección 59, como una alternativa sindical a la Sección 22 del magisterio oaxaqueño.
En ese tiempo de confrontación sindical, la profesora recordó que al sentirse identificadas, muchas mujeres votaron para que ella estuviera en el cargo, independientemente del grupo político al que pertenecían.
Cuando asume la dirigencia, Rapp Soto reconoce que sí encontró resistencia de los hombres al menospreciar su papel de lideresa y denostar su capacidad, por el simple hecho de ser mujer.
“Me tuve que preparar aún más y estar muy atenta a la función que debía desempeñar. Decidí enfocarme en cómo ayudar y cumplir con las funciones”, expresa la mujer que en ese periodo también debía hacerse cargo sola de su hijo de entonces seis años de edad.
“Fue difícil dejarlo y no estar mucho tiempo con él por asumir este tipo de responsabilidades. En una dirigencia no hay horarios o tiempos específicos”, destaca la profesora jubilada que abrió camino a más mujeres en el magisterio oaxaqueño, desde la Sección 59.
“Para una mujer, doble trabajo”: Victoria
Victoria Cruz Villar, secretaria general de la Sección 59 en el periodo 2017-2018 y actual presidenta colegiada de la Federación Democrática de Sindicatos de Servidores Públicos (FEDESSP) en Oaxaca, señala que a una mujer se le pide el doble de resultados que a un hombre, cuando llega a la dirigencia sindical u otro puesto de alto rango.
Coincide en que a las mujeres se les cuestiona de manera constante y deben demostrar que tienen las mismas capacidades, no sólo ante los mismos agremiados, sino también ante las autoridades varones.
“Muchas veces la actitud de las autoridades hacia las mujeres representantes de un sindicato es diferente a la que muestran con los hombres, porque creen que no conocemos los intereses de los trabajadores y dudan de nuestro liderazgo. Por eso siempre debemos dar el doble para demostrar que están equivocados”, expuso.
Victoria, que desde noviembre de 2021 está al frente de la FEDESSP, cuenta que al asumir el cargo se comprometió a incluir, ayudar y fortalecer a todas las secciones que conforman la organización, así como impulsar acciones que beneficien a mujeres y hombres por igual.

Derecha: Erika Rapp Soto se convirtió en la primera mujer en dirigir a trabajadoras y trabajadores de la educación en Oaxaca.







































