El Observatorio Ciudadano Comunitario del Agua y Medio Ambiente de los Valles Centrales de Oaxaca (OCCAMA) exigió a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) no autorizar al gobierno de Oaxaca ni a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) la Manifestación de Impacto Ambiental regional (MIA-R) de la presa Margarita Maza (ahora Mujer Solteca), por incumplir los requisitos legales, medio ambientales e internacionales que exige un proyecto como este.
La presa es la apuesta con la que el gobierno estatal y el federal pretenden solucionar por 50 años el problema del agua en la ciudad de Oaxaca y zona conurbada, un problema que el mismo observatorio ha explicado que se debe a la ineficiencia y no a la escasez de agua en los valles centrales.
El estudio para obtener la MIA regional tiene unas 50 irregularidades, de acuerdo con el Observatorio Ciudadano, que se ha enfocado en analizar el documento para el proyecto aue oficialmente se denomina “Desarrollo de la presa Margarita Maza para el almacenamiento y conducción por medio de la construcción de acueducto y su distribución en la ciudad de Oaxaca” ( con clave 20OA2025UD038).
EL DOCUMENTO A SEMARNAT
A partir de ese análisis a las cientos de hojas, las 28 organizaciones de derechos humanos y académicas enviaron un documento a la Semarnat el 2 de marzo para exigirle que, con base en la legislación vigente, no autorice la MIA. En el documento también se detalla las irregularidades e inconsistencias detectadas al estudio que de acuerdo con la misma Semarnat fue recibido el 6 de agosto de 2025 y que al menos hasta el 30 de enero se mantenía en evaluación.
En diciembre, semana después de que la licitación para la obra fuera declarada desierta por parte de la Conagua, el gobernador Salomón Jara Cruz dijo que el proyecto seguía, pero ahora con el nombre de Mujer Solteca.
El Observatorio advirtió que el uso del nombre es meramente político y aunque el nuevo proyecto es distinto en ubicación y volumen respecto de la presa Paso Ancho (que en su momento impulsó el ex gobernador Gabino Cué) persisten las irregularidades y condiciones que hacen inviable su construcción y operación.
LA CONSULTA, IRREGULAR
Entre estas, la falta de una consulta previa, libre e informada para las comunidades de Sola de Vega, San Vicente Coatlán y otras de la región Sierra Sur, en donde se busca construir la presa, así como las poblaciones “río abajo” que como también serán afectadas por la explotación del agua.
Al recordar que todo lo relacionado con la obra de ha hecho en “fast track” sin respetar la normativa, el observatorio también señaló que el estudio de impacto ambiental está mal hecho, pues es una copia de los proyectos anteriores y no actualiza datos o niega afectaciones a la flora y fauna, cuando sí impactará en ambos.
En conferencia de prensa realizada este jueves en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), integrantes del OCCAMA detallaron que en la manifestación incluso se sobre estimó el volumen de agua disponible en una zona con estrés hídrico, en donde convergen el río Atoyac y el río Sola, y donde comienzan el río Verde.
CONFLICTO AGRARIO
El proyecto de la presa también omite el conflicto agrario entre San Vicente Coatlán y Sola de Vega, donde se construirán la presa y sus demás elementos, explicaron Nadir Hernández y Juan José Consejo Dueñas, representantes de las organizaciones Centro de Derechos Indígenas Flor y Canto y del Foro Oaxaqueño del Agua, respectivamente.
El observatorio también cuestionó el papel de otras autoridades involucradas en el proyecto, principalmente para la consulta y el derecho a un medio ambiente sano. Entre estas, el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, la Comisión Nacional del Agua y el gobierno estatal, a fin de que cumplan sus responsabilidades.
En el sitio oficial del gobierno federal, el proyecto de la presa ya fue modificado en nombre, aunque en varios de los apartados y documentos mantiene el de Margarita Maza e incluso el de Paso Ancho. En tanto, tras la licitación fallida también se elevó a más de 10 mil millones de pesos la inversión estimada, cuando en 2025 era de alrededor de 7 mil millones de pesos. Hasta ahora, también es incierto de dónde saldrán los recursos federales para su construcción, ya que el proyecto no figura en el presupuesto de egresos de la Federación.








































