Un hombre fue vinculado a proceso y enviado a prisión preventiva acusado de intentar extorsionar a una empresaria en la ciudad de Oaxaca, luego de exigirle dinero mediante amenazas telefónicas y mensajes de WhatsApp.
El imputado, identificado como C.A.M.P., habría utilizado su conocimiento previo del negocio de la víctima —donde trabajó entre 2023 y 2024— para presionarla y demandar pagos bajo la advertencia de causarle daño y divulgar información personal.
Los hechos se registraron en la capital oaxaqueña y derivaron en su detención tras un encuentro pactado para la entrega del dinero.
MENSAJES Y LLAMADAS PARA EXIGIR DINERO
Según la investigación, las presiones comenzaron los días 11, 12 y 13 de febrero de 2026. Durante ese periodo, el sospechoso realizó llamadas telefónicas y envió mensajes a la propietaria de un establecimiento comercial ubicado en la colonia Del Maestro, en la agencia de Santa Rosa Panzacola, dentro del municipio de Oaxaca de Juárez.
En esos contactos, el hombre presuntamente exigía diversas cantidades de dinero y acompañaba las demandas con amenazas directas contra la víctima.
Este tipo de extorsión, donde el agresor mantiene algún vínculo previo con la persona afectada, representa una modalidad que especialistas consideran especialmente delicada, ya que el extorsionador suele conocer rutinas, información personal o dinámica del negocio.
CITA PARA ENTREGAR DINERO TERMINA EN DETENCIÓN
Tras las amenazas, el imputado habría citado a la víctima en distintos puntos de la ciudad para recibir el dinero.
Uno de los encuentros fue acordado cerca del crucero de Brenamiel. Y, posteriormente, en un establecimiento ubicado en la colonia Estado de Oaxaca, en la agencia de San Martín Mexicapan.
La empresaria acudió al lugar acompañada de una trabajadora y solicitó apoyo de policías municipales. Quienes intervinieron y lograron la detención de una persona señalada como responsable.
PROCESO PENAL Y PRISIÓN PREVENTIVA
Con los elementos reunidos en la investigación, un juez determinó vincular a proceso al detenido por el delito de extorsión agravada.
Como medida cautelar, el acusado permanecerá en prisión preventiva mientras continúa el proceso judicial. Además, se estableció un plazo de cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria.
Aunque el caso avanza en tribunales, la situación vuelve a evidenciar la vulnerabilidad de pequeños y medianos negocios frente a delitos de extorsión. Una problemática que en diversas ciudades del país se ha vuelto recurrente y que frecuentemente involucra a personas cercanas al entorno laboral o comercial de las víctimas.





































