A tres días de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, el poder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) entra en una fase de incertidumbre. Tras los incendios a comercios y los narcobloqueos registrados en distintos puntos del país, el foco ahora se traslada a la disputa interna: quién asumirá el liderazgo de la organización criminal que, según autoridades estadounidenses, es la más poderosa y expansiva de México.
El vacío de poder no solo abre la puerta a una posible fragmentación, sino también a una escalada violenta. Sin un sucesor visible y con varios cuadros relevantes encarcelados, la transición podría convertirse en una lucha por el control de un imperio criminal con presencia internacional y diversificación financiera.
UNA ORGANIZACIÓN CON ALCANCE GLOBAL
La Drug Enforcement Administration (DEA) define al CJNG como una de las mafias más influyentes y despiadadas del país, con presencia en al menos 40 naciones y una estructura basada en franquicias criminales. Su modelo combina producción, tráfico y distribución de drogas sintéticas y tradicionales.
De acuerdo con la Evaluación Nacional de la Amenaza de Drogas 2025, el grupo mantiene fuerte implicación en el mercado de fentanilo, metanfetamina y cocaína. En 2020, la DEA ejecutó la llamada “Operación Python”, que derivó en más de 600 detenciones en Estados Unidos, aseguramientos por unos 20 millones de dólares y más de 15.000 kilos de metanfetamina. La agencia declaró entonces que combatir al CJNG era su prioridad estratégica.
Sin embargo, los golpes no han desarticulado su red. En septiembre pasado, otra operación en territorio estadounidense culminó con 670 detenciones adicionales y el decomiso de toneladas de drogas —incluidos 92 kilos de fentanilo y más de un millón de pastillas falsificadas— además de millones de dólares en efectivo y activos.
LOS GOLPES A LA CÚPULA
Entre las capturas más significativas figura Rubén Oseguera González, conocido como “El Menchito”, hijo del líder fallecido. A inicios de 2025 fue sentenciado a 30 años de prisión por delitos relacionados con narcotráfico y armas de fuego. Su condena debilitó una posible línea sucesoria directa.
La caída de mandos intermedios y operadores financieros ha sido constante, pero insuficiente para desmontar la estructura. Analistas coinciden en que el CJNG ha demostrado una notable capacidad de regeneración, apoyada en su descentralización operativa.
DIVERSIFICACIÓN CRIMINAL: DEL HUACHICOL A LOS FRAUDES TURÍSTICOS
Más allá del narcotráfico, el CJNG diversificó sus fuentes de ingresos. En México, la organización tiene presencia en 27 de los 32 estados, según reportes oficiales. Entre sus actividades paralelas destacan el robo de combustible, la extorsión y los fraudes inmobiliarios.
En Estados Unidos se procesa actualmente a la familia Jensen, señalada como presunto enlace para el contrabando de crudo robado a Petróleos Mexicanos (Pemex). El Departamento del Tesoro también ha sancionado redes vinculadas al CJNG por tráfico ilegal de hidrocarburos y lavado de dinero.
La extorsión representa otro pilar financiero. El caso reciente del alcalde de Tequila, Diego Navarro, acusado de encabezar una trama de cobros ilegales a empresarios tequileros presuntamente en beneficio del CJNG, evidencia la infiltración política y económica en regiones estratégicas.
En Puerto Vallarta, uno de los principales destinos turísticos del Pacífico mexicano, el grupo habría operado esquemas de fraude en tiempos compartidos dirigidos a jubilados estadounidenses. Según el Federal Bureau of Investigation (FBI), entre 2019 y 2023 unos 6.000 ciudadanos de Estados Unidos reportaron pérdidas cercanas a 300 millones de dólares vinculadas a este tipo de fraudes en México.
SUCESIÓN Y RIESGO DE VIOLENCIA
La muerte de “El Mencho” no implica el colapso automático del CJNG. Por el contrario, podría detonar una fase de reacomodo interno. La organización posee recursos financieros amplios, redes internacionales consolidadas y una estructura flexible capaz de absorber golpes.
La incógnita central es si la transición será controlada o si derivará en una confrontación entre facciones. En un escenario de disputa abierta, el impacto podría traducirse en repuntes de violencia regional, ajustes de cuentas y reconfiguración de alianzas criminales.
En resumen, lo que está en juego no es solo el liderazgo de un grupo delictivo, sino el equilibrio de fuerzas en el mapa del crimen organizado en México y su proyección hacia Estados Unidos y otros mercados internacionales.










































