En las últimas horas, el nombre de Tapalpa Country Club se colocó entre las principales tendencias informativas, luego de que trascendiera que fuerzas federales ubicaron en ese sitio a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.
Más allá del hecho de seguridad, el interés público se centró en el perfil del lugar: un complejo de cabañas enclavado en la zona montañosa de Tapalpa, Jalisco, promocionado como espacio de descanso rodeado de bosque.
¿CUÁNTO CUESTA HOSPEDARSE?
Los precios varían según temporada y tipo de habitación.
Temporada baja:
Habitación “estándar king” (2 personas): 1,625 pesos por noche.
“Suite familiar” (6 personas): 2,840 pesos por noche.
En este periodo, una estadía de dos semanas puede oscilar entre 24 mil y 43 mil pesos, dependiendo del tipo de alojamiento elegido.
Temporada vacacional:
Tarifas por noche: entre 2,400 y 3,480 pesos.
En fechas de alta demanda, hospedarse durante dos semanas puede costar entre 36 mil y 51 mil pesos.
Las cifras colocan al complejo dentro de un rango medio-alto para destinos de montaña en México, particularmente en periodos turísticos.
UN COMPLEJO CON PERFIL TURÍSTICO Y CORPORATIVO
De acuerdo con la información difundida por el propio hotel, el complejo cuenta con 43 habitaciones tipo cabaña, con capacidad para 2, 4 y hasta 6 personas. Se promociona como un espacio “rodeado de un paisaje boscoso impresionante”.
Entre los más de 50 servicios que ofrece se encuentran:
- Restaurante, bar y cafetería
- Área de picnic y fogata al aire libre
- Sala de juegos y mesas de billar
- Campo de golf dentro de la propiedad
- Jacuzzi
- Salones para banquetes
- Alquiler de equipo audiovisual
- Servicio de lavandería
- Habitaciones insonorizadas
El lugar combina un enfoque turístico familiar con servicios para reuniones y eventos empresariales.
EL FOCO MEDIÁTICO
El repentino interés público no responde a su oferta turística, sino a los reportes sobre la presencia de uno de los líderes criminales más buscados del país en sus instalaciones. Hasta el momento, la información oficial en torno al operativo es limitada.
El caso vuelve a poner bajo escrutinio a espacios turísticos que, sin estar necesariamente vinculados a actividades ilícitas, terminan en el centro de la conversación pública cuando se cruzan con hechos de alto impacto.











































