La ciudad de Pinotepa Nacional amaneció este martes 24 de febrero marcada por un nuevo hecho de violencia. Una tortillería de nombre San José ubicada sobre la avenida Norberto Aguirre Palancares, esquina con Tercera Norte, en la zona centro, fue rafagueada y posteriormente incendiada por sujetos armados.
El establecimiento se localiza a un costado de la clínica conocida como “2000”, en un área de intensa actividad comercial. De acuerdo con los primeros reportes, los hechos ocurrieron durante la madrugada, cuando detonaciones de arma de fuego irrumpieron la tranquilidad del primer cuadro de la ciudad.
DISPAROS, FUEGO Y MOVILIZACIÓN
Testigos señalaron que los disparos fueron dirigidos directamente contra el negocio. Tras la agresión, los responsables habrían provocado el incendio del inmueble, generando una rápida movilización de corporaciones de seguridad pública municipal y elementos de la Marina, quienes acordonaron el área para realizar las diligencias correspondientes.
El estruendo de las ráfagas se escuchó a varias cuadras a la redonda, lo que obligó a peatones y vecinos a resguardarse. Algunos comercios cercanos optaron por cerrar ante el temor de nuevos hechos violentos.
Peritos realizaron el levantamiento de indicios balísticos en la escena, mientras se iniciaron las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.
SIN VÍCTIMAS, PERO CON INCERTIDUMBRE
Hasta el momento no se reportan personas sin vida ni lesionadas a consecuencia del ataque. Tampoco se ha informado sobre detenciones relacionadas con el caso.
Las autoridades no han dado a conocer el posible móvil de la agresión, lo que mantiene en incertidumbre a comerciantes y habitantes del centro de la ciudad.
VIOLENCIA QUE IMPACTA AL CORAZÓN COMERCIAL
El ataque armado e incendio en pleno centro de Pinotepa Nacional vuelve a encender las alertas sobre la seguridad en zonas comerciales.
Aunque no hubo víctimas, el mensaje de violencia impacta directamente en la percepción de seguridad y en la actividad económica local. Ya que este hecho podría estar vinculado con el delito de extorsión y cobró de piso, lo que ha alertado a los pobladores y comerciantes.
Finalmente, la Fiscalía ha iniciado la carpeta de investigación correspondiente para determinar responsabilidades. Mientras tanto, la población enfrenta un nuevo episodio que refuerza la sensación de vulnerabilidad en uno de los puntos más transitados del municipio.











































