La Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) vive un momento decisivo. A meses de una nueva sucesión rectoral, la discusión sobre su autonomía ha escalado de los pasillos académicos al debate público. Para el sociólogo e investigador Isidoro Yescas Martínez, la institución no solo enfrenta un proceso electoral interno, sino una disputa política que pone en riesgo su independencia.
La autonomía universitaria “no necesariamente está violada, pero sí está en riesgo”, en medio de una sucesión rectoral marcada por disputas sindicales, vacío normativo e injerencias del poder estatal, detalla quien fungiera como titular del Instituto Electoral Estatal de Participación Ciudadana (IEEPCO).
“Se está poniendo en riesgo la independencia que deben tener los universitarios y la libertad para elegir a sus autoridades”, advierte el investigador.
INJERENCIA HISTÓRICA
Yescas reconoce que la intervención de los gobiernos estatales en la UABJO no es nueva. “Esto viene del 88 y mucho más atrás”, señala. Durante administraciones anteriores —incluidos gobiernos priistas y el periodo de Gabino Cué— hubo operación política en la designación de rectores.
Que el gobierno meta las manos en la UABJO no es noticia; es, tristemente, la tradición desde el 88. Sin embargo, Yescas nota un cambio de tono. Antes, ya fuera con el PRI o con Gabino Cué, se “cuidaban las formas”. Hoy, la relación es abierta, casi descarada. El investigador no se tienta el corazón al señalar al responsable: el actual rector, según él, ha sido el facilitador que le puso alfombra guinda al partido oficial para entrar hasta la cocina del campus.
“Quien propició que se metiera abiertamente a Morena en la vida interna de la universidad fue el rector”, sostiene.
Consejo Universitario: órgano inmovilizado
Uno de los ejes de la crítica es el funcionamiento del Consejo Universitario. En teoría, es el máximo órgano colegiado; en la práctica, dice Yescas, carece de autonomía real. ¿Qué dice el Consejo Universitario? Nada que el rector no quiera. “No tiene vida propia. Es un organismo muy centralizado y depende mucho de las decisiones del propio rector”, “, suelta Yescas.
Aunque la Ley Orgánica establece que debe sesionar cada tres meses, en los hechos se reúne solo ante asuntos urgentes. Sobre su renovación, el investigador es tajante: “No hubo elecciones. Todo fue a modo”. A su juicio, las decisiones actuales están “al filo de la legalidad”.
Sindicatos, fisuras y voto corporativo
Las disputas por la rectoría giran en torno a los sindicatos académicos, principalmente el STAUO y el SUMA. De esas estructuras han salido históricamente los rectores.
Pero el conflicto no es solo intersindical, sino interno. Fisuras, corrientes y disputas familiares en el SUMA, así como divisiones en el STAUO, complican el escenario. Para Yescas, estas estructuras operan como aparatos clientelares.
“No se les da libertad plena el día de la votación”, afirma. Describe prácticas como el “saloneo”: la urna pasa por los salones bajo supervisión docente. Sin reglamento electoral específico desde 1988, el vacío normativo permite maniobras y pactos.
POLÍTICOS EN EL CAMPUS, PUNTO DE QUIEBRE
El debate se agudizó con la realización de eventos vinculados a Morena dentro del campus.
Catedráticos críticos: “Entrega de la autonomía”
Grupos de docentes, especialmente fracciones del STAUO, sostienen que el Artículo 3° constitucional y la Ley Orgánica prohíben convertir espacios académicos en sedes de proselitismo. Consideran que actos como el denominado “Sábado Guinda” fueron mítines partidistas, no foros académicos.
Acusan a la rectoría de utilizar a la universidad como “moneda de cambio” frente al gobierno estatal. Permitir que el partido en el poder realice actos políticos en instalaciones universitarias, argumentan, rompe el principio de neutralidad institucional.
La defensa: pluralidad y colaboración
Desde la rectoría se ha defendido una política de “puertas abiertas”. El argumento es que la universidad es el espacio natural del debate y que negar acceso a una fuerza política sería censura.
También se apela a la necesidad financiera: con una universidad históricamente en crisis presupuestal, mantener una relación cordial con el gobierno estatal y federal resulta estratégico.
Sin embargo, Yescas plantea un cuestionamiento directo: si se trata de pluralidad, ¿por qué no se observa la misma apertura hacia otras fuerzas políticas?
El foro de la Reforma Judicial: análisis o validación
Un episodio que profundizó la controversia fueron los foros sobre la Reforma al Poder Judicial realizados entre finales de 2024 y principios de 2025 en el Paraninfo de la Facultad de Derecho.
Aunque se presentaron como ejercicios de análisis jurídico, fueron impulsados por legisladores afines a Morena. La crítica central fue la falta de equilibrio: la mayoría de los ponentes respaldaban la iniciativa oficial.
Para sectores opositores, el evento dejó de ser un espacio académico plural y se convirtió en una “validación política” bajo el sello universitario.




































