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Agoniza ISSSTE de Oaxaca por gran demanda y escasez

Un área de urgencias rebasada por la gran cantidad de pacientes contrasta con el poco personal y el insuficiente equipo médico, así como una lista de espera enorme para llevar a cabo cirugías, son las historias que a diario cuenta el hospital Presidente Juárez

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Personal

257

plazas entre personal, administrativo y médico

280

eventuales inscritos

La demanda

8000

consultas de especialidades se dan al mes

350

cirugías mayores al mes

87%

promedio de ocupación hospitalaria

3

médicos urgenciólogos para 85 paciente

3

médicos generales por turno en urgencias

450

personas esperan una cirugía

5 y 25

días, promedio de estancia de los pacientes en el área de urgencias

150

claves de medicamentos registran constante desabasto

Para ser operados deben esperar en promedio 6 meses, reciben atención de baja calidad por la falta de espacios, además se verán afectados por una sobre ocupación de 200% en el área de urgencias, eso y más enfrentan los derechohabientes que acuden al hospital del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Presidente Juárez.

Los 110 millones de pesos anuales con los que opera son insuficientes, también de poco sirven los 68 millones anuales que le son asignados desde las oficinas centrales, dicho presupuesto necesita de ampliaciones durante el ejercicio.

Este nosocomio se ubica en la ciudad de Oaxaca y atiende a trabajadores de la educación, así como a quienes laboran en los gobiernos estatal y federal. El hospital del ISSSTE al igual que los demás sistemas como el IMSS y los SSO, tiene múltiples carencias y un recurso limitado que no le permite crecer.

A esta institución son adscritos 447 mil personas, de los cuales, 77 mil son derechohabientes directos, quienes en muchas de las ocasiones han denunciado deficiencia en la atención.

La dirección reconoce los faltantes en medicamentos, personal e insumos, pero habla que realizan gestiones porque al final, los usuarios no entenderán si no hay lo que necesitan para su salud.

Es más, subrogan o compran los medicamentos, absorbe los gastos si es que no tiene lo necesario para brindar la atención.

Este espacio es el único con atención de segundo y tercer nivel, por eso, recibe a la población usuaria de todo el estado, lo cual complica la estancia en hospitalización y en el área de urgencias.

Coinciden representantes de los trabajadores, usuarios y la directiva que urge un nuevo hospital que venga a desahogar la carga que tiene el nosocomio Presidente Juárez.

En el área de urgencias hay una capacidad de 40 camas, sin embargo, se atienden diariamente hasta 85 pacientes, lo que origina que la mitad de los pacientes reciban la atención en sillas y camillas.

La gran cantidad de pacientes hacen que el personal adscrito al nosocomio sea insuficiente y echen mano de trabajadores eventuales para sacar el trabajo.

“La demanda en el ISSSTE está rebasada, la necesidad ya superó lo que la gente requiere, necesitamos una nueva infraestructura porque los servicios están rebasados”, coinciden los pacientes y la directiva.

A este hospital llegan personas de Pinotepa Nacional, Tehuantepec, Huajuapan de León, Tuxtepec, Tlaxiaco, entre otros puntos de la entidad.

Este nosocomio funciona con 118 camas censables en áreas de pediatría, ginecología, medicina interna y cirugía y 158 no censables, estos últimos generan un importante gasto, pero no están considerados porque no tienen techo presupuestal.

Una ampliación sin presupuesto para funcionar

En el 2018 se inauguró una ampliación y remodelación del área urgencias, de 12 pasó a tener 40 camas, en quirófanos pasaría de 4 a 7, aunado a 14 camas de recuperación y también se remodeló el área detococirugía.

Con la remodelación el hospital daría otra cara y mejores condiciones a los usuarios, no obstante, el cierre temprano del ejercicio en el 2018 impidió las licitaciones para equipar y lograr recursos humanos para este espacio.

“Nos pasamos en julio del año pasado con el mobiliario que teníamos, con el mismo personal y aunque la infraestructura es muy grande, no hay equipo necesario, pero la atención al usuario es más digna”, dijo la directora, María del Carmen Cruz Parada.

Los pacientes que estaban en los pasillos, sentados en una silla, los pasaron a la zona remodelada, más desahogada, más bonita y nueva, pero sin el equipamiento.

En una vista que realizó EL IMPARCIAL al hospital Presidente Juárez se pudo observar a los pacientes aguardando, esperando, esperando un turno para ser atendidos por un médico.

Hace unos días, personal sindicalizado se quejó del deficiente sistema de electrificación y de mantenimiento de esta área, fallas que ponen en riesgo la vida de las personas que están internadas en este lugar.

De acuerdo con Cruz Parada, un quirófano se suspendió por el registro de un incidente y los demás desperfectos se están analizando.

Las áreas donde funcionaran monitores, ventiladores, entre otros, ya está lista, pero no cuentan con lo necesario.

Tan sólo en equipamiento, requieren de un recurso por el orden de 400 millones de pesos, así como la creación de 200 plazas dirigido a personal médico, de enfermería, camilleros, cocineras, lavanderos, entre otros.

Otro problema que enfrentan es que algunas áreas están echando mano de 280 trabajadores eventuales que se justifican en el Capítulo 1000 y cuyo pago oscila en los 13 millones de pesos anuales.

Este personal cubre incidencias de los trabajadores, pero que también, son llamados por falta de personal.

La ampliación sería una opción para superar el rezago de 450 personas que están en espera de una cirugía programada pero que, por falta de quirófanos no se han agendado.

Los médicos refirieron que la demora no representa ningún riesgo porque le dan seguimiento al padecimiento.

 

El ala poniente refleja el paso de los años

El ala poniente que comprende desde el tercer piso donde se encuentra medicina interna y cocina, marca una línea divisoria entre un hospital remodelado y uno viejo, desgastado por el uso durante 48 años.

Visiblemente se encuentra en buenas condiciones y aunque el sismo de 2017 afectó en menor medida a las columnas, esas ya fueron remozadas.

“Vemos que hay una situación que contrasta. Al entrar, en medicina interna hay una zona ya vieja, aunque no se observa del todo, sí se ve que lleva varios años y, por otro lado, un edificio remodelado donde nada más están sentados los pacientes”, expresó Artemio, un familiar que estaba afuera del nosocomio.

La subdirectora administrativa, Claudia Judith Tovar Carrillo expresó que están haciendo gestiones para la remodelación del área ya que, era improcedente realizar los trabajos cuando ya había una obra en curso.

 

La espera dolorosa

Un jubilado de la región de la Costa esperó casi un mes una cirugía, todo ese tiempo lo tuvieron hospitalizado en el área de urgencias.

“A los familiares nos decían que no había quirófano para que mi papá entrara a una cirugía de pierna por caída. Lo tuvieron en medio de diversos enfermos con múltiples padecimientos e incluso, es una acción que pone en riesgo la salud de los pacientes”, denunciaron.

Después de eso, acuden con el paciente a revisión, pero, en ocasiones observa a la gente que está inconforme por el tiempo de espera y que a veces, incluso, les cancelan las citas por la llegada de temas urgentes.

Ante eso, decenas de personas están inconformes por la demora en la atención porque buscan un trato más digno y espacios donde puedan estar recibiendo un servicio de calidad.

 

42 MIL SESIONES  DE HEMODIÁLISIS  Y DIÁLISIS AL AÑO

 

El hospital “Presidente Juárez” del ISSTE al tratar a una población adulta mayormente, se enfrenta a la atención de enfermedades complicadas y estas son las que invierten más tiempo y resultan ser las más caras.

De acuerdo con el subdirector Médico, Raúl Galán Muñoz, las complicaciones de la diabetes, obesidad e hipertensión, así como el cáncer son las que jalan más los recursos económicos.

Y es que, una sesión de hemodiálisis cuesta un aproximado de 2 mil 500 pesos y el paciente requiere de 3 por semana, aunado a todos los medicamentos necesarios en el tratamiento.

Este estimado genera un gasto por el orden de los cien mil pesos al mes por cada persona que necesita del servicio.

En hemodiálisis, este hospital realiza 21 mil sesiones por año, con áreas abiertas de lunes a lunes donde funcionan 17 máquinas y dada la demanda, tienen en planes abrir el turno vespertino.

En este caso, algunas pacientes de diálisis señalaron que aunque a inicios de este año hubo una demora en la entrega de los insumos, después se superó y les llegan las bolsas de agua conforme lo programado.

Otros padecimientos que atribuyen van aumentando se trata de las leucemias en niños y adultos, el cáncer de mama, cervicouteriono del hígado, ojo, de garganta, del pulmón, así como de la próstata en varones.

Galán Muñoz habló que pese a tener 30 especialistas en consultorio, los servicios que subrogan son los de cardiología, angiología, neurocirugía porque no tienen al médico subespecialista en este hospital.

 

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