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Bendición sacerdotal tiene un alto costo en Oaxaca

En Oaxaca, los católicos llegan a pagar desde los 200 hasta los 9 mil pesos por una bendición o mención en una misa; los precios más altos en Santo Domingo de Guzmán

Bendición sacerdotal tiene un alto costo en Oaxaca | El Imparcial de Oaxaca
Los altos costos por un sacramento, alejan a los fieles católicos.

Aunque el Papa Francisco instruyó a los sacerdotes desde su arribo a esa representación a no ponerle precio a un sacramento, en Oaxaca para obtener una mención o la bendición, los interesados llegan a pagar desde los 200 hasta los 9 mil pesos; eso lo justifican como gastos de mantenimiento y operatividad que deben dar a los templos.

Aunado a eso, los trámites y candados para la obtención de la misa se hacen “burocráticos” y alejan a los creyentes de esta religión, al considerar que los requisitos cada vez son mayores.

Sin duda el más costoso es el casamiento en el templo de Santo Domingo de Guzmán, que es ajena a la Arquidiócesis de Antequera, y a la que llega un sector específico de la sociedad.

“Ni imaginar irme a casar a ese templo, ha de ser mucho dinero”, expresó Felícitas una joven que está a punto del matrimonio.

Mientras tanto, Maritza García originaria del Istmo de Tehuantepec pero radicada en la ciudad, señaló que con los altos cobros, los sacerdotes hacen su negocio porque no es una cuota voluntaria.

En testimonios de personas que han pagado por un sacramento en Santo Domingo, hace una década, la misa estaba en 5 mil pesos, ahora, aproximadamente anda entre los 7 y 9 mil pesos, porque también depende si la persona que se vaa casar es de la ciudad o viene de fuera.

Al buscar información en el templo, la persona responsable de atender la oficina pidió que acudan los novios interesados para obtener toda la información y que cuenten con los requisitos, que se comprometan.

No obstante, al ser este espacio católico dominico uno de los más demandados, la agenda se abre desde un año antes;para el 2020 los católicos ya pueden ir apartando las fechas para la ceremonia religiosa.

“Ya abrimos la agenda del año próximo”, se informó.

Los precios que se estiman son ajenos al adorno del templo, así como a la música que deseen llevar para la misa.

Otro de los templos con un costo mayor a los 3 mil pesos para la misa de boda es el localizado en San Jerónimo Tlacochahuaya, también un exconvento donde cientos de personas han elegido para la fecha tan especial.

En el templo de Cuilápam la misa de una boda está en 800 pesos, mientras tanto, en la parroquia de Xochimilco el cobro es de 500 pesos, similar a los espacios foráneos que fijan cantidades menos elevadas.

También la Catedral metropolitana y la basílica menor de Nuestra Señora de la Soledad no exceden los precios ni son tan elevados, según algunos comentarios de quienes ya acudieron a recibir algún sacramento. Pero sí pasan de los mil 500 pesos.

Los bautizos tienen un costo menor, dependiendo del espacio pero que puede superar los mil pesos en el caso de la ciudad y en templos más conocidos.

Cuando son ceremonias colectivas en las comunidades, las personas aportan aproximadamente 250 pesos por una colectividad de 10 o más bautizados.

Tampoco los difuntos se salvan de estos gastos. La misa de un cuerpo presente tiene un costo mayor a los 200 pesos en las comunidades y las menciones que hacen los sacerdotes en sus misas para las personas fallecidas, ésas van de los 50 a los 250 pesos.

Todo depende del espacio elegido y en una celebración, el párroco puede mencionar a cinco o más personas.

“Ese dinero se usa para el mantenimiento, para los salarios de quienes están en las parroquias y entendiendo que un sacerdote no tiene ningún otro ingreso y de ahí utiliza para algunas necesidades”, comentó un párroco quien prefirió omitir su nombre en este tema.

Una persona católica que busque contar con todos los sacramentos debe pasar por el bautismo, la presentación, la comunión, la confirmación y el matrimonio; en cada uno pagará por esos servicios.

Sin duda es un gasto oneroso que se realiza al decidir bautizar, casarse o llevar a los hijos a la confirmación o a la comunión.

Esto se mantiene, aunque el Papa, en repetidas ocasiones ha mencionado que no se deben de cobrar los sacramentos ni las bendiciones, que los católicos aporten una cantidad voluntaria para el apoyo del templo y de las personas que la cuidan.

En Oaxaca, 8 de cada 10 mexicanos se reconocen como católicos, de acuerdo con el último Censo General de Población y Vivienda del INEGI

Agobian los requisitos para el sacramento

Entre los requisitos para que un hombre y una mujer cuenten con la misa de boda está el contar con todos los sacramentos que marca la iglesia católica, acudir a las pláticas prematrimoniales y tener padrinos casados.

Si falta algún sacramento como la comunión, cubrirlo antes y si es la confirmación, verificar la fecha que el obispo dé éste para que puedan contar con ello.

En el caso de personas foráneas que quieran celebrar en un templo de la ciudad, deberán acudir a la Curia Diocesana con el permiso de su sacerdote, con un comprobante de las pláticas necesarias, así como documentos personales.

De acuerdo con algunos sacerdotes, la preparación es importante porque se están dando muchos divorcios y los contrayentes tienen que estar conscientes y comprometerse.

Los novios (en caso de matrimonio) deberán acudir 3 meses o más a pláticas y para quienes bauticen acudir durante varias sesiones y a un determinado número de misas.

Pero cuando el menor a bautizar ya tiene más de 6 años, tendrá que acudir a la catequesis durante un año para después recibir el sacramento.

“Yo no he podido bautizar a mi niño porque el cura me dice que mi hermano no puede ser el padrino; tenemos un compromiso de que si falto, él cuidará de mis hijos por eso lo elegí”, expresó Marisol Vásquez.

Aseguró que ya cuenta con los requisitos y su hermano está casado por la iglesia, pero el sacerdote no le da el sacramento por el lazo consanguíneo con el padrino.

Dijo que una persona ajena no estaría cerca de sus hijos como su familiar y con eso, cumple con el fin de la iglesia: que los padrinos sean los segundos padres.

En tanto, en medio de cobros y los trámites, algunos católicos desisten y prefieren vivir en unión libre o dejan pasar varios años para pedir un sacramento.

 

 

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