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Doña Carmen, una de las miles de afectadas por los bloqueos en Oaxaca

Mujeres con sus bolsos de pan, tortilla, quesos, entre otros productos en el hombro caminaron más de un kilómetro para pasar

Doña Carmen, una de las miles de afectadas por los bloqueos en Oaxaca | El Imparcial de Oaxaca

Oaxaca de Juárez, Oaxaca

Un verdadero suplicio representó para los habitantes del Valle Eteco, así como para visitantes, el mega bloqueo al lado poniente de la ciudad de Oaxaca de Juárez, realizado por materialistas inconformes por la captura de uno de sus dirigentes.

El anuncio de un bloqueo se dio por la noche del lunes. Algunas familias temerosas por lo que iba a pasar al día siguiente después de la detención del líder de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), decidieron no salir y no llevar a sus hijos a la escuela en la ciudad de Oaxaca.

Ayer por la mañana, el colapso se realizó desde la comunidad de Santiago, sobre la carretera federal 190, pues la larga fila de unidades de motor imposibilitó el traslado.

Mujeres con sus bolsos de pan, tortilla, quesos, entre otros productos en el hombro caminaron más de un kilómetro para pasar en el entronque de la vía federal con la súper carretera a México.

Ahí, frente al Seminario Pontificio de la Santa Cruz, media docena de camiones de la empresa de primera clase ADO estuvieron varados por largas horas, aun con el pasaje a bordo.

Sobre la vía iba doña Carmen Pérez, una señora de 70 años, con problemas de visión y dificultades para escuchar, provenía de Etla, iba al mercado de Abasto, ella quería pasar la zona bloqueada.

-Tía regrésese al pueblo, le dijo una conocida que iba pasando por el crucero de Hacienda Blanca. La señora de pelo blanco no atendió este consejo y siguió caminando.

El sol intenso del mediodía quemaba la piel de todos los que pasaban caminando.

Unas personas se refugiaban en una sombrilla, otros más alzaban el suéter o con la mano se tapaban de los rayos intensos.

Doña Carmen estaba desubicada, no sabía por dónde ir. Dio un paso y cayó en un bache que la llevó al ras del piso.

Sentada sobre la cinta asfáltica, se lamentó al haber salido de su casa y mostró a las personas que la ayudaron la otra herida que tenía en la pierna por una caída pasada. “Ya no tienen fuerzas mis pies, me cansa mucho y me caigo”, se lamentó.

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