Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca con agenda tardía; aún debe definir un perfil | La Capital
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Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca con agenda tardía; aún debe definir un perfil

Oaxaca debe estar preparado para ingresar a una industria del turismo que genera el 1.5 por ciento del PIB nacional, con aproximadamente 25 mil millones de dólares anuales

Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca con agenda tardía; aún debe definir un perfil | El Imparcial de Oaxaca

Oaxaca de Juárez, Oaxaca

Oaxaca, como destino turístico “se vende solo”, pero requiere definir su perfil como ciudad de atracción para congresos nacionales e internacionales, de lo contrario el Centro Cultural y de Convenciones podría convertirse en un proyecto fallido, señalan especialistas en organización de eventos que apuntan que la obra inicia tarde a buscar una agenda y podrá ver sus primeras actividades de gran relevancia hasta finales de 2018 o en 2019.

Rafael Hernández, presidente del World Meeting Forum, una organización que asocia a mil 500 organizadores de convenciones en el país, señala que el CCCO debe proyectarse hacia otros estados y otros países, pero también al interior de Oaxaca, para que los pobladores estén preparados y sepan de qué se trata este proyecto, qué puede aportar un prestador de servicios y qué oportunidades existen.

“Podrías tener el centro de convenciones más lujoso, más moderno o más dinámico, pero si no tienes clara la estrategia de qué puedes atraer, no funciona, cuál es tu vocación como destino, si vas a traer congresos médicos, congresos científicos, si apuestas más a temas de cultura, eso es lo más importante, ha habido casos en donde se puede abrir una infraestructura muy moderna pero no se tiene claro hacia dónde se quiere ir”, apunta Hernández.

Oaxaca, apunta, debe estar preparado para ingresar a una industria del turismo que genera el 1.5 por ciento del PIB nacional, con aproximadamente 25 mil millones de dólares anuales, y competirá con ciudades con mayor infraestructura, conectividad y profesionalismo en la prestación de servicios. La competencia es la Ciudad de México, por ejemplo, que cuenta con la mejor conectividad aérea del país, con tres centros de convenciones y con el 87 por ciento de los corporativos empresariales del país. En el panorama están también destinos paradisiacos como la Riviera Nayarit y Cancún.

Esta situación, sin embargo, provoca que las joyas turísticas de Oaxaca –la gastronomía de primer nivel, los atractivos turísticos como el árbol del Tule, el templo de Santo Domingo de Guzmán o Monte Albán- sean apuntaladas con ventajas indispensables para el desarrollo de convenciones como una eficiente movilidad en la ciudad y excelentes servicios con precios óptimos tanto en restaurantes como en hoteles.

El destino se vende solo

Para Niza López Mijangos, directora general de Oaxaca4Meetings, esta obra es el detonante para aprovechar los avances que en materia turística ha tenido la entidad, ya que si bien “no está posicionada como un destino para realizar congresos y convenciones, sí está posicionada en viajes de incentivos, en exposiciones o ferias”.

El primer punto a destacar es que la capacidad para realizar congresos pasará de una sala de mil personas –con la que actualmente solo cuenta un hotel en la capital- a 2 mil personas en una sola sala. “Necesitábamos esta infraestructura. Oaxaca es espectacular y puede ser muy mágica pero siempre ha faltado el tema de los servicios”, apunta.

El segundo punto, cómo llegar a ese centro de convenciones, genera dudas, “lo que se requiere es terminar perfectamente bien esta obra, que haya conectividad aérea y terrestre hacia el destino pero también interno, hacia el centro de convenciones, en temas turísticos Oaxaca va caminando, Oaxaca se vende solo pero falta esta parte de la industria de convenciones, en la que el cliente es muy exigente”, señala la también catedrática de la escuela de Administración Turística de la Universidad Anáhuac Oaxaca.

Bloqueos y manifestaciones

Respecto a lo perjudicial que pueden resultar para la operación del centro de convenciones las constantes manifestaciones de inconformidad públicas en la ciudad de Oaxaca, los especialistas difieren respecto al grado de afectaciones, ya que si bien pueden ser motivo de cancelaciones, los organizadores de eventos saben que ningún lugar del mundo puede garantizar cero incidentes. Incluso hay ciudades que se han reposicionado tras desastres graves, como Monterrey, donde en 2011 la delincuencia organizada quemó uno de los casinos más grandes de la ciudad.

“A nivel estatal, el hecho que haya conflictos sociales perjudica a todos, no solo a la industria de inversiones, pero en este negocio, particularmente para el cliente, cualquier obstáculo que implique un aspecto negativo para su convención va a ser determinante para que decida irse o no de Oaxaca, sí es muy preocupante”, apunta López Mijangos.

La entidad, agrega, también encuentra un punto único en estas manifestaciones, “no sé si es única pero sí es el único caso que he escuchado, que por bloqueos en carretera no puedan tomar un avión o que un turista tenga que llegar caminando a la terminal de autobuses porque no hay paso, es desprestigiar el destino”.

Para Rafael Hernández se debe aprovechar que pese a que la mala prensa que se hace de la entidad puede generar percepciones negativas entre quienes deciden a qué destino llevar un congreso, para la mayoría de los mexicanos al pensar en Oaxaca aún se presentan primero imágenes de sus grandes atractivos turísticos, “piensan en la comida, en el mezcal, en la Guelaguetza”.

En el país, apunta, existen circunstancias que de igual manera generan una mala percepción para los turistas. El caso, por ejemplo, de Palmilla, en Los Cabos, Baja California, donde se encuentra uno de los hoteles más lujosos del mundo y donde el pasado 6 de agosto se registró una balacera que causó la muerte de seis personas.

“Más allá del huracán Lidia, la gente estaba preocupada por las alertas que estaba haciendo Estados Unidos sobre Los Cabos y Cancún para que los norteamericanos no viajaran, es esta mala percepción porque fue a luz del día, pero fue un evento aislado. Incluso en la ciudad más pacífica y más tranquila nadie te puede garantizar el desarrollo sin incidentes de un congreso”.

Agenda tardía

La agenda es un aspecto para el cual el centro de convenciones estatal, coinciden ambos especialistas, va tarde.

“Estamos a muy buen tiempo para empezar a promocionar Oaxaca para congresos en el último trimestre de 2018, antes ya estamos tarde pero es tarde para cualquier ciudad que quisiera firmar un contrato con un congreso a final de 2017, la logística es muy complicada, para hacerlo de una manera profesional los congresos se cierran con un año de anticipación, mínimo”, explica Niza López.

Hernández apunta incluso una mala estrategia en la administración del CCCO. “A semanas o un mes de abrir nos tendrían que haber llevado a una visita técnica aunque estuviera en obra, para dimensionar los espacios, que nos dijeran ‘éste es el salón principal’, para que midiéramos las distancias de los hoteles al centro de convenciones, para que midiéramos la conectividad, a los organizadores nos permitieran empezar a imaginar qué tipo de eventos podemos tener o hasta los clientes que tengamos que decirles que van a abrir un centro de convenciones en Oaxaca, si alguien puede darle movimiento rápido a esos eventos somos quienes estamos en la industria de eventos”, asegura. “Vender con tres años de anticipación en esta industria no es una locura, es lo lógico, es una locura cuando estás a meses de abrir y lo comienzas a vender”.

 

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