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Pinotepa Nacional clama por apoyo

Mientras los tiempos oficiales para que se declare la emergencia y los recursos del Fonden tardan, el ayuntamiento llamó a los propietarios de viviendas afectadas a registrarse en los módulos de atención colocados en la plaza principal

Pinotepa Nacional clama por apoyo | El Imparcial de Oaxaca

La actividad dominical de Pinotepa Nacional pretendía esconder los daños causados por el sismo el viernes pasado. Las ventas en supermercados, farmacias, tiendas de accesorios para celular, fruterías, carnicerías y en la mayoría de expendios de la zona caminaban pese a los 7.2 grados del sismo que sacudió la Costa el viernes pasado y pese a estar colocados en la planta baja de un edificio de tres, cuatro o cinco pisos que no han sido diagnosticados por Protección Civil.

“Las autoridades no han dicho nada, parece que nada hubiera pasado”, relata doña Inés, propietaria de La Consentida, un expendio de cervezas del cual se desprendieron diversas partes de las paredes y que ayer al mediodía tenía cinco clientes, uno de ellos un hombre de unos 50 años que bebe una Victoria mientras recuerda en voz alta que el temblor; “no empezó despacio, se sintió fuerte desde el principio y duró casi un minuto”.

En Pinotepa cuando se pregunta por “el temblor” la respuesta inmediata de los pobladores es “¿cuál?”. Este municipio es el epicentro de más del 80% de los sismos que se registran en Oaxaca, un estado que es último a nivel nacional en casi todo, excepto en protestas sociales y movimientos sísmicos.

La memoria de los pobladores obliga a comparar el de hace tres días con el del 2012, cuando un temblor que empezó en Ometepec, Guerrero, tiró algunas casas de la ciudad.

En 1968, relata doña Braulia Santiago Cruz, un temblor tiró gran parte de las casas de adobe del centro. La suya aguantó 50 años más, traspasó el milenio y cayó el viernes pasado. Ese día descansaba en una hamaca cuando inició el sismo. La rapidez que muestra a sus 83 años le permitió llegar al patio de su casa ahí se aferró a una cerca de madera para evitar caerse. Adentro los muros de su sala y su recámara comenzaban a desprenderse y a convertirse en polvo y piedra que ahora protagonizan las fotos de la prensa.

Afuera, sus vecinos de la 3º Sur se aprestan a mostrar los daños que sufrieron sus viviendas, cuarteaduras y techos desprendidos que se esconden en su mayoría a la vista del paseante. En la cabecera, las autoridades municipales estiman que hay mil 500 casas con diversos grados de afectación.

“Yo de aquí no me muevo hermano”, responde don Edgardo, un hombre de unos 70 años que ha improvisado su habitación afuera de la vivienda de doña Gabriela, ubicada en el mismo terreno que la suya. Su casa está también llena de pedazos de cemento y arena que ahora se llaman escombro. El cuarto principal pese a la destrucción permite sentir la tranquilidad que logró don Edgardo lograda con unos cuantos muebles y las paredes pintadas de un color azul sólido propicio para el descanso.

Su preocupación es que además de las paredes, las tejas de su vivienda se desprendieron y, pese al calor quemante que domina esta localidad costeña, las lluvias comienzan a acercarse y podrían empeorar los daños. “Ya van a empezar las lluvias, así cómo está yo ya no entro, es mucho riesgo, apenas habían pintado el corredor, ahora me cambié al patio porque se arriesga mucho”, expresa. “Ahorita no hay casa dónde dormir”, completa doña Gabriela.

Las preguntas evidentes entre los pobladores comienzan a surgir. ¿Qué va a pasar ahora? ¿Cómo nos van a ayudar? ¿En qué tiempo se sabrá si es seguro o no continuar dentro de las viviendas afectadas?

“Desconozco cuál sería el plazo, la misma pregunta le hacía yo en una reunión con Sedatu, Sedesol, CEVI, y nos dijeron ‘vámonos por pasos’”, asegura el presidente municipal, Guillermo García Cajero. Mientras los tiempos oficiales para que se declare la emergencia en esta región y lleguen los recursos del Fondo de Desastres Naturales tardan, el ayuntamiento llamó a los propietarios de viviendas afectadas a registrarse en los módulos de atención colocados en la plaza principal del municipio. Este registro será entregado posteriormente a las autoridades federales.

“Son las autoridades federales y estatales a las que les corresponde inspeccionar físicamente para evaluar y determinar el tipo de apoyo que le vaya a dar a la ciudadanía”. Por ahora, agrega, lo que se ha recomendado a los pobladores cuyas viviendas presentan daños mayores es “que no pongan en riesgo a sus familiares y a sus hijos, que busquen una opción alterna, en ocasiones se queda en el patio o con algún familiar”.

Hasta ayer el registro de viviendas afectadas incluía únicamente viviendas de la cabecera municipal, restando las 36 agencias y las escuelas, donde las actividades se encuentran suspendidas. Entre los edificios públicos con daños se encuentra el palacio municipal y la iglesia de Santiago Apóstol, donde se suspendió cualquier actividad.

El sábado, el gobernador Alejandro Murat recorrió el hospital regional, donde verificó que a pesar de qué hay cuarteaduras los daños son mínimos y se encuentra operando en su totalidad.

¿Qué esperar?

-¿Qué respuesta esperaría usted de las autoridades?

“Que nos apoyen, que nos digan si se puede recuperar la casa o no, ahora voy a rentar, algo económico, no hay para algo más”, responde Flora Fidelfa Ramírez Hernández, pobladora de la calle 4ª Oriente del Barrio Alto.

Su casa, construida hace 30 años, es una de las que mayores afectaciones sufrió en esta colonia que habitan aproximadamente 32 familias. El día del temblor se encontraba trabajando en la tlapalería del mercado municipal que atiende junto a su esposo, ahí le avisaron que su casa se había caído.

El fin de semana con apoyo de vecinos, retiró los muebles del cuarto de su hija y del suyo, los objetos que formaban su vida y que esperan por un nuevo lugar donde funcionar. La colonia, asegura, ni siquiera por el temblor se ha salvado de intentos de robo. Tras el sismo una persona armada, a bordo de una motocicleta intentó saquear viviendas dañadas. Los vecinos lo impidieron. La respuesta del municipio llegó ayer, cuando el edil visitó la vivienda para conocer los daños”. Antes de esta visita la información no había fluido.

“A mi esposo lo entrevistaron, él fue con mi hija al palacio, pero no nos habían dicho nada, sólo decían ‘va a venir el gobernador, pero nada”.

En Pinotepa se camina pensando en Juchitán, en el reflejo de cómo después de cinco meses el proceso de reconstrucción ha avanzado con tropiezos.

En Pinotepa se viven los primeros días tras el desastre vislumbrando la espera por el censo, la lucha de percepciones sobre si una casa es pérdida total o parcial, la entrega de los apoyos, de las tarjetas de Bansefi, la incógnita sobre si esta vez sí serán blindadas para evitar duplicaciones como las denunciadas en Juchitán, sobre si las autoridades intervendrán para establecer precios máximos de los materiales.

El escenario es menor, las casas reportadas con daños en la cabecera son una décima parte de las que contabilizó Juchitán pero aún así las dudas están presentes y se sintetizan en una breve pregunta de una pobladora de la zona centro: ¿a ver qué van a hacer?

91 de 100 sismos

Pinotepa Nacional acapara la actividad sísmica del estado. En su territorio se ha registrado el epicentro de 91 de los últimos 100 sismos ocurridos en el estado, incluido el de magnitud 7.2 registrado el pasado viernes que causó daños en miles de casas de la Costa.

Desde el pasado viernes se han registrado 625 sismos en la entidad, de acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional. De este número, solo tres han sobrepasado la magnitud 5. Además del de 7.2, hubo una réplica de 5.9 con epicentro a 46 kilómetros de esta comunidad. El sábado ocurrió un evento sísmico a 11 kilómetros al sureste de este municipio cuya magnitud fue de 5.3.

Asimismo, de 1820 sismos ocurridos en el país en febrero, 1310 tuvieron epicentro en Oaxaca.

 

 

 

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