A poco más de un mes de que se dé el banderazo de salida, el rugido de los motores ya se hace sentir en territorio oaxaqueño. La tripulación encabezada por el experimentado piloto Emilio Velázquez Rivera realiza los últimos ajustes mecánicos y de estrategia para competir en la edición número 39 de la época moderna de La Carrera Panamericana 2026, la justa de automovilismo de velocidad en carretera más importante del país.
Para esta exigente aventura, Velázquez Rivera vuelve a hacer mancuerna con el navegante Javier Marín Caballero. Juntos irán en la búsqueda de su tercer campeonato absoluto a bordo del legendario Studebaker Champion, conocido cariñosamente como “El Golden Tiger”. Aunque los oaxaqueños aseguran que no tienen la obsesión de ser campeones, dejaron en claro que pelearán el liderato sin dar tregua en cada tramo cronometrado.
PUESTA A PUNTO EN SANTA LUCÍA
Actualmente, el bólido amarillo recibe una rigurosa “manita de gato” y una revisión total en el taller Los Leones, ubicado en Santa Lucía del Camino, con el fin de blindar la máquina contra las duras condiciones de la competencia.
La preparación cobra una relevancia especial este año, ya que el comité organizador confirmó una importante modificación en la ruta: esta vez La Carrera Panamericana no pasará por la capital oaxaqueña (la Verde Antequera), un cambio que obliga a la tripulación local a maximizar su logística fuera de casa.
EL RETO: 3,900 KILÓMETROS DE ADRENALINA

El evento protocolario de presentación, celebrado recientemente en el histórico Castillo de Chapultepec en la Ciudad de México, reveló las cifras oficiales de la competencia. La carrera arrancará el próximo 16 de octubre en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, y concluirá el 22 del mismo mes en Zacatecas, tras siete días de intensa actividad.
Los equipos inscritos deberán cubrir un exigente trayecto total cercano a los 3,900 kilómetros, divididos estratégicamente en más de 530 kilómetros de tramos cronometrados de velocidad pura, y alrededor de 3,300 kilómetros de secciones de tránsito y regularidad.
El convoy de autos clásicos y deportivos cruzará de sur a norte el país, tocando los estados de Veracruz, Ciudad de México, Puebla, Querétaro, Guanajuato y San Luis Potosí, hasta encontrar la bandera de cuadros en suelo zacatecano. En el plano competitivo, el actual monarca, Ricardo Cordero, buscará conquistar su octava estrella panamericana, una hazaña que de lograrse lo convertirá en el piloto más laureado en toda la historia de la competencia.
VITRINA TURÍSTICA E IMPACTO ECONÓMICO
Durante el anuncio nacional, autoridades de la Secretaría de Turismo destacaron el enorme valor del evento. Sandra Díaz Guevara, directora general de Servicios al Turista Ángeles Verdes, señaló que “cada kilómetro representa una oportunidad para mostrar al mundo la grandeza de México”. Por su parte, Karen León Grossmann, directora general de la carrera, apuntó que el turismo deportivo consolida al país como uno de los cinco destinos más atractivos a nivel mundial.
Para garantizar la seguridad, Eduardo León, presidente honorario de la competición, resaltó el despliegue coordinado de más de 30 dependencias de los tres niveles de gobierno. Asimismo, se anunció que este año la categoría Sport & Classic Tour elevará el nivel de exigencia al competir bajo un renovado formato de rally de regularidad.
LEYENDA DEL AUTOMOVILISMO MEXICANO
Nacida originalmente en 1950 para conmemorar la inauguración del tramo mexicano de la Carretera Panamericana, la justa cuenta con dos grandes épocas: la etapa original (1950-1954) y su exitosa era moderna, celebrada de manera ininterrumpida desde 1988. Hoy, el “Golden Tiger” oaxaqueño busca seguir escribiendo letras de oro en esta tradicional epopeya mecánica.






































